El objetivo del Grupo Bosch en su nuevo campo de investigación, ubicado en la ciudad de Renningen (Alemania), es fomentar la colaboración interdisciplinar y, de esta manera, mejorar aún más su fuerza innovadora. Así, en este centro de investigación e ingeniería avanzada situado en las afueras de Stuttgart, unas 1.700 mentes creativas llevarán a cabo labores de investigación industrial aplicada.

 

En una ceremonia que contó con la presencia de la canciller alemana, Angela Merkel, y del presidente de la región de Baden-Württemberg, Winfried Kretschmann, junto con muchos otros invitados de la política y del mundo empresarial y académico, el nuevo campus de investigación quedó oficialmente inaugurado.

"Al igual que en una universidad, nuestro campus reúne también muchas facilidades. Queremos que nuestros investigadores hagan algo más que pensar en lo que el futuro nos podrá deparar. Queremos que sean también emprendedores de éxito. Renningen es nuestra Stanford de Bosch. Y, al mismo tiempo, es nuestro compromiso con Alemania como centro de tecnología", remarcó Volkmar Denner, presidente del Consejo de Administración.

La compañía ha invertido más de 310 millones de euros en la nueva ubicación. El campus de investigación, cuyo lema es "Networked for millions of ideas", ('Conectados para generar millones de ideas"), es el centro neurálgico de la red global de I D de Bosch. El proveedor de tecnología y servicios tiene también la intención de fortalecer allí el espíritu de la iniciativa empresarial.

Es precisamente aquí donde Denner ve a Alemania en desventaja competitiva, pues en Alemania no existen ni las oportunidades ni la voluntad de crear nuevas empresas, lamenta. "Necesitamos fomentar el espíritu emprendedor, especialmente entre los jóvenes graduados universitarios. En este sentido, las universidades deberían hacer algo más que preparar a sus estudiantes para los exámenes en campos altamente especializados", reflexiona acto seguido.

En la atmósfera especial del campus, las mentes pioneras de Bosch trabajarán tanto en el desarrollo de nuevos productos como en la búsqueda de innovadores métodos de fabricación. Su trabajo se centrará en áreas como la ingeniería de software, la tecnología de sensores, la automatización, los sistemas de asistencia al conductor y la tecnología de baterías, así como en la mejora de sistemas de propulsión para automóviles.

De hecho, un área que está adquiriendo cada vez más importancia es la experiencia en software, particularmente para la conectividad en el "internet de las cosas" (IoT). Para que Alemania, considera Denner, se mantenga tecnológicamente a la cabeza en el campo de la conectividad, tiene que preservar y ampliar las competencias clave en microelectrónica y software.

De no hacerlo así, la industria alemana quedará rezagada. "No tenemos ninguna razón para temer la competencia de las empresas de tecnología de la información. Pero para nuestras empresas industriales, esta competencia no será nada fácil", confiesa por último.