La marca mostró su nuevo SUV de hidrógeno, aún sin nombre oficial y que llegará a principios de 2018, en un evento especial de preestreno en Seúl en una versión “casi definitiva” del vehículo, informan nuestros compañeros de Vehiculoprofesional.info.

El que será el segundo modelo de hidrógeno producido comercialmente por Hyundai Motor, utiliza la cuarta generación de la tecnología de pila de combustible de la compañía, basada en cuatro pilares clave, que según la marca se centran en la eficiencia del sistema, el rendimiento (máxima potencia), la durabilidad y la densidad de almacenamiento de hidrógeno.

Según informa la marca, se ha mejorado el rendimiento de la pila de combustible, reducido el consumo de hidrógeno y optimizado los componentes clave. En consecuencia, la eficiencia del vehículo se ha mejorado de manera notable en comparación con su predecesor, el ix35 Fuel Cell (Tucson Fuel Cell en algunos mercados). El nuevo SUV cuenta con un nivel de eficiencia del 60%, lo que supone un aumento del 9% respecto al 55,3% del ix35. Gracias a esta mayor eficiencia del sistema, el nuevo modelo tiene como objetivo alcanzar una autonomía de más de 580 km con un sólo depósito (basada en las normas coreanas de estandarización).

Asimismo, la potencia máxima del nuevo modelo se ha incrementado en un 20% en comparación con su predecesor, llegando a 163 CV. El SUV de pila de combustible también mejora la capacidad de arranque en frío, superando el reto de poner en marcha un vehículo con esta tecnología en temperaturas por debajo del punto de congelación. La arquitectura del vehículo está optimizada para permitir el arranque a temperaturas de hasta -30 grados centígrados gracias a la incorporación de componentes clave desarrollados por Hyundai Motor en la propia pila de combustible. Además de potenciar las capacidades del nuevo automóvil, los componentes mejorados -como el montaje de electrodo de membrana (MEA) y las placas bipolares- también han ayudado a reducir los costes de producción.

Además, el vehículo presenta mejoras en la densidad de almacenamiento del tanque, gracias a la incorporación de tres depósitos, en contraposición a los dos anteriores. La excepcional capacidad gravimétrica del tanque (masa de almacenamiento de hidrógeno por peso del depósito) se ha logrado a través de innovaciones en la configuración del revestimiento de plástico y a un patrón de capas más eficiente, lo que se ha traducido en una reducción del espesor.

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