Ford Motor y Toyota Motor han formado un consorcio con otros cuatro fabricantes de automóviles -Mazda Motor, Grupo PSA, Fuji Heavy Industries y Suzuki Motor- para acelerar el desarrollo de estándares de la industria del automóvil para aplicaciones a bordo de vehículos, un paso para prevenir el control por parte de Apple y Google de cómo los conductores se conectan sus teléfonos inteligentes a sus coches y camiones.

El objetivo del grupo, sin fines de lucro, es promover más opciones para que los teléfonos inteligentes se conecten a las tecnologías a bordo de los vehículos, como pantallas en el salpicadero y el reconocimiento de voz, así en otro tipo de programación, informan las compañías en un comunicado que recoge Europa Autonews.

Toyota se ha resistido a ofrecer los servicios de Apple (CarPlay) y Google (Android) en sus vehículos, citando la preocupación de que ello disminuiría la seguridad y la seguridad. Ford, por su parte, sí los ofrece en todos sus modelos en 2017, pero todavía quiere una plataforma de software de código abierto que todos los desarrolladores de aplicaciones puedan utilizar como una alternativa a las de Google y Apple.