El fabricante General Motors detalló en un documento la llamada a revisión de un total de 3,16 millones de vehículos debido a que el interruptor de encendido podría moverse de un modo inadvertido y causar un mal funcionamiento del freno cuando el coche esté en movimiento.

Algunos de los vehículos implicados son el Chevrolet Impala, el Cadillac Deville, el Buick Lacrosse, el Lucerne y el Regal. Este suceso ocurre tras la revisión de 2,6 millones de coches por un problema similar.

Señalar que a la compañía le costó más de una década llamar a revisión estos autos y actualmente se enfrenta a diversas investigaciones y demandas. General Motors espera un cargo de 700 millones de dólares (unos 516 millones de euros) para el segundo trimestre del año por esta causa.