Henkel, proveedor de soluciones de alto impacto basadas en adhesivos, selladores y recubrimientos funcionales, ha alcanzado un acuerdo estratégico de suministro de material con Carbon Revolution, fabricante australiano de ruedas de carbono para automóviles de una sola pieza. La colaboración incluye instalaciones de fabricación dedicadas establecidas en la planta existente de Henkel cerca de Melbourne.

La industria del automóvil busca cada día soluciones más ligeras. Cuando se trata de ruedas, que representan una de las masas más importantes en un vehículo debido a su naturaleza giratoria y no suspendida, la tecnología de compuesto de carbono de una pieza es una opción emergente para los fabricantes mundiales de automóviles. Las llantas compuestas de fibra de carbono de una sola pieza pueden ofrecer hasta un 40 a 50% de ahorro de peso en comparación con las llantas de aluminio convencionales y un acabado superficial atractivo.

"Basados en varios años de estrecha colaboración con Carbon Revolution, hemos ampliado nuestra cartera probada de tecnologías de materiales compuestos para crear soluciones patentadas que cumplan con las exigentes especificaciones de rendimiento de los fabricantes mundiales de automóviles", dice Konrad Brimo Hayek, gerente senior de Desarrollo de Negocios para Componentes de Automoción en Henkel. “La colaboración con Carbon Revolution tiene como objetivo proporcionar varios programas globales de ruedas de carbono OEM con las mejores soluciones disponibles e incluye el apoyo activo de Henkel a través de capacidades de producción dual en la UE y localmente en Australia”.

Las ruedas de compuesto de fibra de carbono de Carbon Revolution ahora se usan en algunos de los coches deportivos más prestigiosos del mundo. Las reducciones significativas en la masa rotacional no suspendida se traducen en beneficios inmediatos de manejo del vehículo, desde una mejor sensación de dirección y tracción hasta una mejor respuesta de aceleración y frenado gracias a la menor inercia de las ruedas compuestas. En términos de sostenibilidad, la tecnología también puede mejorar la eficiencia del combustible o la energía eléctrica y ayudar a los fabricantes de automóviles a reducir el balance de emisiones de CO2 de sus flotas.