Bosch cuenta con una experiencia de más de 75 años en sistemas de inyección diésel y más de 20 en inyectores ‘Common Rail’, que siguen las normas de fabricación de primer equipo, tal y como ha demostrado la compañía en las comprobaciones de funcionamiento.

A través de su programa “Bosch eXchange”, la empresa ofrece una amplia gama de inyectores y bombas de alta presión remanufacturados para turismos y vehículos comerciales ligeros. Con más de 1.300 referencias, que alcanzan una cobertura en el mercado del aftermarket del 97%, el programa de remanufacturación de Bosch ofrece la misma fiabilidad y durabilidad que sus productos nuevos y con la calidad de equipo original.

Con su control electrónico y capacidad de inyección múltiple, los sistemas ‘Common Rail’ ayudan a que los motores diésel sean más económicos, al tiempo que garantizan una creciente optimización de potencia. La función de los inyectores ‘Common Rail’ no es otra que la de inyectar, mediante actuación electrónica, el volumen correcto de combustible en el momento adecuado. Esto permite un funcionamiento más eficiente en cuanto a consumo y emisiones, permitiendo así cumplir las diferentes normativas relacionadas con las emisiones contaminantes, como la europea Euro 6.

La bomba de alta presión es la interfaz entre la parte de presión baja y la de alta presión en un sistema de inyección ‘Common Rail’. Según explican desde Bosch, la bomba comprime el combustible y lo suministra en la cantidad necesaria y de forma continua al acumulador de alta presión (raíl), gracias a lo cual consigue mantener la presión del sistema. Es capaz de mantener la presión necesaria incluso a revoluciones bajas de motor.