La división Power Solutions de Johnson Controls colabora con sus clientes con el afán de satisfacer los crecientes requisitos de electrificación de los vehículos. Los 15.000 trabajadores de Power Solutions desarrollan, fabrican y distribuyen tecnologías de batería para prácticamente cualquier tipo de vehículo.

En 2018, Power Solutions generó ingresos por valor de 8.000 millones de dólares (7.075 millones de euros), y beneficios por valor de 1.680 millones de dólares (1.485 millones de euros) antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (EBITDA).

“Este anuncio marca un importante hito en la transformación continua de la cartera de Johnson Controls”, ha declarado su presidente y director general, George Oliver.

Se prevé ingresar un producto líquido neto de 11.400 millones de dólares (10.080 millones de euros) después de impuestos y gastos relacionados con la operación. La empresa estima utilizar entre 3.000 y 3.500 millones de dólares (2.653-3.095 millones de euros) de los fondos ingresados para cancelar deudas y mantener una calificación crediticia de grado de inversión. El resto de la suma se reservará para reembolsos a los accionistas.

El cierre de la operación está previsto para el 30 de junio de 2019, siempre que se hayan cumplido las condiciones de cierre habituales y obtenido las autorizaciones regulatorias necesarias. Los resultados operativos de Power Solutions se imputarán a actividades interrumpidas a partir del primer trimestre del ejercicio 2019.

Centerview Partners y Barclays actuaron como asesores financieros de Johnson Controls, y Simpson Thacher como asesor legal.