Biometric Vox, empresa tecnológica española especializada en herramientas de biometría de voz, afirma que la voz es el futuro para la industria de la automoción, entre otras razones, porque aumenta la seguridad del vehículo. La llave clásica de espadín quedó obsoleta a favor de los mandos con chip anti-arranque y las tarjetas de radiofrecuencia. Ahora ha llegado su relevo en favor de la voz. Hay que tener en cuenta que todos los dispositivos físicos de seguridad pueden ser replicados con mayor o menor facilidad para manipular el vehículo, algo prácticamente imposible cuando se utiliza la biometría de voz.

En concreto, el sistema de reconocimiento de voz de Biometric Vox realiza una huella vocal del hablante, en la que analiza más de 100 parámetros distintos de su voz como la cavidad buco nasal, craneal, frecuencia vocal, etc. Mediante estas características, determina con completa seguridad la identidad de la persona que quiere abrir el vehículo. Además, incluye sistemas de anti spoofing para detectar grabaciones, inyecciones de audio, etc.

Por otro lado, la voz supone, según la compañía, un sistema fácil y barato de implementar. Una de las mayores ventajas de la biometría de voz frente a otros tipos de biometría como la huella dactilar o el reconocimiento facial, es que no es necesario instalar en el exterior del vehículo un lector de huellas o una cámara para analizar la imagen del conductor. Estos dispositivos de lectura pueden ser manipulados o dañados por terceras personas para sustraer el automóvil. Esto no es un problema para la biometría de voz, que sólo necesita utilizar el micrófono que ya llevan incorporado los vehículos inteligentes.

Otra ventaja es la comodidad y sencillez para el conductor que supone utilizar la biometría de voz en un vehículo. El conductor sólo debería articular unas palabras y el sistema rápidamente lo reconocería como apto o no para utilizar el vehículo. Para implantar esta tecnología, haría falta un software como CheckVox de Biometric Vox. Una vez instalado el programa en el ordenador del vehículo, la plataforma pasaría a tomar una muestra de voz del propietario y los diferentes conductores autorizados. Con esta muestra, CheckVox mediría parámetros biométricos de la voz como el tono, la frecuencia o la resonancia craneal, analizando las características que la hacen única y permiten identificar de forma inequívoca a esa persona como conductor del vehículo.