En BabyBoom Family, expertos en la venta de sillas a contramarcha en Málaga, aseguran que, desde hace más de 20 años, se sabe que los asientos infantiles para coche que miran hacia adelante previenen del 75% de las lesiones, mientras que los que lo hacen a contramarcha llegan a prevenir el 95% de estas lesiones. "Cuando sufrimos un accidente con sillas en el sentido de la marcha, la cabeza del niño es lanzada hacia delante que una fuerza que el cuello de un niño no puede soportar, generalmente por el tamaño de la cabeza de los niños con respecto a su cuerpo".

“Si los niños viajan en sillas a contramarcha, en caso de producirse una colisión frontal con un automóvil, la espalda del niño es la que soporta las fuerzas que se producen durante el choque, y no su cuello, que es mucho más vulnerable”, afirman desde BabyBoom Family.

Todos los niños deberían ir en sillas a contramarcha de forma obligatoria al menos hasta los dos años, si bien lo más seguro es que viajen de esta manera el mayor tiempo posible

El único caso en que serían más aconsejables las sillas orientadas hacia delante serían en choques traseros por alcance, pero la DGT indica que son normalmente accidentes menos violentos que las colisiones frontales y se producen a mucha menor velocidad. La DGT se ha propuesto como objetivo que, en el año 2020, ningún niño muera en un accidente por no usar el correspondiente SRI (Sistema de Retención Infantil).