El pasado 1 de septiembre entró en vigor la normativa de medición de emisiones europea RDE (Real Driving Emissions), complementando así al Procedimiento Mundial Armonizado para Ensayos de Vehículos Ligero (WLTP), en vigor desde 2018. La normativa RDE es la primera prueba a nivel mundial que se realiza directamente en carretera para medir y controlar las emisiones contaminantes de NOx y partículas.

Para ayudar a preservar el medio ambiente, en Mann+Hummel se han establecido desde hace varios años medidas y proyectos, como Fine DustEater, proyecto compuesto por filtros de partículas de polvo fino móvil; las columnas de filtros de aire, instaladas ya en el centro de Mann+Hummel en Stuttgart (Alemania), capaces de absorber eficientemente el NO2; y los filtros de partículas de polvo de freno, que reducen las emisiones de partículas que emiten los vehículos al frenar.

Con todos estos proyectos en marcha, la compañía alemana reafirma su compromiso con las nuevas normativas que buscan dar un “paso más” hacia la movilidad más eficiente. “Durante los últimos años, hemos lanzado al mercado varias soluciones tecnológicas que han ayudado a disminuir los límites de NOx y de partículas contaminada. Una de las últimas iniciativas ha sido el planteamiento del innovador filtro de partículas de polvo fino integrado que se puede instalar en el módulo frontal del vehículo. Este filtro que ha sido desarrollado en cooperación con HBPO, especialista en módulos 'front-end' integrados, busca alcanzar el equilibrio de emisiones de partículas con un vehículo puramente eléctrico”, afirma Antonio Martínez, responsable técnico de Mann+Hummel Ibérica.

Asimismo, la compañía está muy centrada en nuevos desarrollos y soluciones tecnológicas que tienen como objetivo principal proteger la salud de los ocupantes de los vehículos. “Hemos desarrollado una tecnología que permite la protección efectiva contra los gases perjudiciales y la materia particulada gracias a nuestros filtros de aire de habitáculo con carbón activo”, subraya Martínez

La incorporación de nuevas gamas de carbón activado, presentes en los últimos modelos de filtro de habitáculo, supera el modelo anterior en la reducción de gases y olores nocivos: los óxidos de nitrógeno, el dióxido de azufre y el ozono quedan atrapados de manera más efectiva. Según el responsable técnico, “esta tecnología de carbón activado es capaz de absorber 200 veces más derivados del amoniaco, cuya degradación termina aumentando la concentración de óxidos de nitrógeno, y protege de compuestos orgánicos volátiles como el formaldehído”

Con el carbón activo, presente tanto en los filtros combinados de Mann-Filter como en los filtros de habitáculo Frecious Plus, es posible reducir la concentración de óxidos de nitrógeno en el interior del vehículo a casi cero. Además, Mann+Hummel indica que estos filtros de habitáculo filtran las sustancias que provocan alergias, los llamados alérgenos, así como las bacterias y el moho en un grado muy alto, evitando que entren al vehículo a través del sistema de ventilación.