Hace ocho años, Lausan inició un estudio en torno a las necesidades de sus clientes en materia de recambio eléctrico. “Es decir, cómo podía facilitar el acceso a arranques y alternadores de calidad garantizada”, explica el distribuidor, cuyos clientes reclamaban “máquinas eléctricas cuya principal característica fuera una excelente relación calidad-precio”.

Dicha relación consiste en arranques y alternadores pensados para vehículos de más de 8-10 años, con un precio que el automovilista está dispuesto a asumir. Bajo esos parámetros nació STAL, una marca de fabricación europea con altos estándares de calidad, propiedad de Lausan y distribuida en exclusiva en el mercado ibérico.

Después de estos ocho años, más de 4.500 talleres de España conocen y montan STAL para dar un servicio óptimo a sus clientes.