La firma Wulf Gaertner Autoparts es la primera en ofrecer en posventa 60 prácticos kits de reparación Meyle para Mercedes Benz, VW, Citroën, Peugeot y Opel. Los nuevos kits contienen tanto la unidad de control como, según el caso, de tres a seis bujías de incandescencia, es decir, todo lo que se requiere para efectuar una reparación económica ahorrando tiempo.

 

La unidad de control se daña generalmente a causa de una bujía de incandescencia defectuosa, porque ésta genera un flujo de corriente excesivo que destruye la unidad de control. El defecto se manifiesta finalmente en un mal comportamiento del vehículo al arrancar y en un motor que no gira uniformemente.

Además, los valores de los gases de escape pueden sobrepasar los límites de la norma. Los fabricantes de automóviles recomiendan que siempre se cambien las bujías de incandesencia al sustituir la unidad de control. Si un mecánico cambia solo la unidad de control, también ésta podría ser dañada por la bujía de incandescencia defectuosa.

Indicar que las bujías de incandescencia son piezas sujetas a desgaste y deberían ser cambiadas siempre después de un recorrido de 80.000 a 120.000 kilómetros.

En las bujías de incandescencia Meyle se puede confiar siempre, expresan sus responsables, dtambién a bajas temperaturas y en tiempo de heladas: primero se ponen al rojo en la punta y luego reducen la intensidad de la corriente eléctrica. Esto permite al motor arrancar más rápidamente, protege la batería y asimismo el medio ambiente.