Schaeffler predice que el motor de combustión interna seguirá desempeñando un papel decisivo en el futuro. En el año 2030, los motores de combustión interna seguirán instalándose en alrededor del 70% de los vehículos, de los cuales el 30% dependerá exclusivamente del motor de combustión interna y el 40% serán híbridos. Por lo tanto, es esencial que continúe el desarrollo de los propulsores tradicionales. "Las soluciones que presentaremos en la IAA permiten un ahorro de combustible de hasta un 1% dependiendo del motor y de la clase de vehículo", explica Matthias Zink, CEO Automotive OEM de Schaeffler.

En la feria IAA, Schaeffler dará a conocer la última versión de su control de válvulas totalmente variable, UniAir. Además de ser más compacto, esta evolución es un 30% más ligera que la versión anterior, y permite optimizar al máximo el paso del aire en el motor y conseguir la máxima dinámica ante los cambios de carga y velocidad. El sistema consta de un módulo que se instala entre el árbol de levas y el vástago de la válvula, junto con el software correspondiente.

Otra solución es el balancín eRocker de Schaeffler diseñado para optimizar los gases de escape. Activado por el sistema electromecánico, es independiente del circuito de aceite del motor, por lo que se puede regular con relativa facilidad.

La compañía también presentará un importante avance con su árbol de levas de ajuste eléctrico (ECP). Este sistema realiza ajustes rápidos en función de la velocidad y la temperatura y permite optimizar la distribución de las válvulas en todo el rango de funcionamiento y temperatura, lo que juega un papel cada vez más importante en la hibridación, ya que los motores de combustión interna de los vehículos híbridos tienen que arrancar con una frecuencia mayor que los instalados como única fuente de accionamiento. La unidad ECP asegura que este proceso de arranque se lleve a cabo de forma rápida, eficiente y con bajos niveles de vibración.

La hibridación apoya al motor de combustión interna al tiempo que reduce su carga de trabajo y, junto con la recuperación de la energía de frenado, mejora la eficiencia general del sistema. En la IAA, Schaeffler mostrará la hibridación de 48 V mediante un generador de arranque accionado por correa, lo que permite conseguir una reducción significativa del consumo de combustible y de las emisiones de entre un 5% y un 7%. Puede configurarse para el funcionamiento de boost.

La gestión térmica es otro elemento clave para aumentar la eficiencia. El módulo de gestión térmica (TMM) de Schaeffler, para motores de combustión interna y accionamientos híbridos y eléctricos, proporciona un mejor control de la temperatura de funcionamiento en toda la cadena cinemática, incluyendo el motor, la transmisión y los componentes eléctricos como la batería, la electrónica de potencia y el motor eléctrico. El módulo permite la regulación precisa de los caudales de aire mediante unidades de corredera rotativa accionadas electromecánicamente y controladas por sensores de posición. Además de la reducción de las emisiones de CO2, la fase de calentamiento más corta también aumenta el confort de los pasajeros.

Por otro lado, la innovación aplicada a los soportes de los rodamientos en los ejes de equilibrado, los árboles de levas o los cigüeñales ofrecen un potencial considerable para reducir las pérdidas de potencia en el motor y mejorar el ahorro de combustible y las emisiones. Los ejes de equilibrado con soportes de rodamientos generan aproximadamente un 50% menos de fricción en comparación con los ejes soportados por cojinetes lisos, por ejemplo. Schaeffler también ha logrado desarrollar un diseño optimizado para ejes de equilibrado que es hasta un 40% más ligero.