Mientras que los filtros contra partículas de carbón activo Meyle-Original ya filtran los gases, hollín y polen, el nuevo filtro de habitáculo interior protege adicionalmente contra bacterias y hongos antes de que se forme esos mohos y hongos. El efecto fungicida de la capa de iones de plata previene la formación de mohos los cuales afectan a las vías respiratorias de los ocupantes del vehículo y pueden producir reacciones alérgicas.

El nuevo filtro de habitáculo interior está formado por cuatro capas, las cuales limpian el aire antes de entrar en el interior del vehículo:

  • Capa biofuncional: tiene efecto antibacteriano y previene la formación de moho.
  • Capa de carbón activado: filtra los gases nocivos, así como el ozono (O3), el dióxido de azufre (SO2) y el óxido de nitrógeno (NOx).
  • Polar portador: base de la capa de carbón activo y de la capa biofuncional.
  • Capa de filtro de partículas: filtra el polvo, el polen, el hollín y la suciedad del aire.

Especialmente para los alérgicos el uso de filtros especiales con función bactericida pueden favorecer la seguridad vial. Las alergias, ojos llorosos y estornudos afectan al conductor y a los pasajeros y, en casos graves, pueden costar importantes segundos. Meyle recomienda a los talleres que recalquen especialmente a los alérgicos el cambio a tiempo del filtro, ya que el efecto bactericida y antimicótico del material filtrante de iones de plata aporta una conducción libre de molestias.

El fabricante aconseja el cambio de filtro cada 15.000 kilómetros, por lo menos dos veces al año. Con el paso del tiempo se acumula el polvo fino, hollín, polen o también insectos en el filtro y se pierde poco a poco la funcionalidad. En un filtro sucio reaccionan las partículas de suciedad con la humedad del aire en el habitáculo del vehículo. Las consecuencias: ventanillas empañadas y olores desagradables, adicionalmente molestias por alérgenos y bacterias que acceden al vehículo por su escasa funcionalidad. El otoño y el invierno, sobre todo, incrementan el aire húmedo la formación de bacterias y hongos.