Desde el 1 de enero de 2018, los fabricantes de vehículos están obligados a utilizar el refrigerante R1234yf en los productos de climatización. El motivo arrancó en 2006, cuando la Unión Europea decidió que el refrigerante empleado en ese momento en los sistemas de aire acondicionado (R134a) tenía que sustituirse por un refrigerante con menor potencial de calentamiento global (GWP). GWP es el estándar internacional utilizado para determinar la peligrosidad de un gas y su contribución a la degradación de la capa de ozono de la atmósfera.

A diferencia del R134a, el R1234yf es un gas que puede cambiar de estado, de gas a líquido y al revés. Además, el R1234yf tiene un GWP de 4, lo que significa que se descompone con mucha más facilidad en la atmósfera, por lo que no destruye la capa de ozono. Como inconveniente, el R1234yf (al contrario que el R134a) es algo inflamable y funciona a temperaturas y presión más altas. Sin embargo, la UE decidió que el riesgo de que un vehículo pudiera incendiarse en un accidente a causa del refrigerante era tan bajo que aprobó el R1234yf en 2008.

A pesar de que el R1234yf se aprobó en 2008, empezó a utilizarse en 2013. La razón es que no había terminado la producción del gas, por lo que no se disponía de suficiente gas para llenar todos los vehículos al mismo tiempo. Además, los gases nuevos tienen que probarse en condiciones reales durante tres años para que se aprueben en Europa.

Como el R1234yf se aprobó en 2008, los proveedores de equipos tuvieron que desarrollar las herramientas para utilizar el refrigerante, porque al ser inflamable necesitaban máquinas nuevas con etiquetado diferente. La UE estableció que, después del 1 de enero de 2017, todos los vehículos nuevos debían tener el nuevo refrigerante.

En la actualidad, los constructores de vehículos sólo pueden utilizar el R1234yf o CO2 legalmente en los vehículos de nueva fabricación. Si hoy necesita llenar un compresor nuevo con R1234yf, deberá asegurarse de que el aceite que contiene el compresor sea compatible con el refrigerante en las etiquetas de los productos. Aunque el R1234yf funciona con una presión un poco más alta, se pueden usar los componentes existentes sin problema. Por ejemplo, si se tiene un compresor de 2000, se puede seguir usando. Sólo hay que asegurarse de que el aceite y el refrigerante sean compatibles.

El cambio de R134a a R1234yf conlleva otra complicación. Como el R1234yf es inflamable, el sistema eléctrico de A/A debe contar con una aprobación diferente de la UE. Por consiguiente, no se puede utilizar el mismo equipo que con el R134a. Asimismo, no se debe mezclar R134a y R1234yf. Como el R1234yf es inflamable, debe guardarse como se indica en los reglamentos aplicables a los gases inflamables.