El Grupo Volkswagen ha puesto en marcha un plan de acción para informar a sus clientes en España de la situación en relación con los vehículos con motor diésel tipo EA 189 EU 5 de las marcas Volkswagen, Seat, Audi, Skoda y Volkswagen Vehículos Comerciales. En el caso de esta última, las unidades que montan este propulsor que han sido comercializadas en el mercado nacional son un total de 20.187.

 

Dentro de la citada estrategia, los clientes del fabricante alemán tienen ya a su disposición el número telefónico gratuito 900 180 361. Además, para los próximos días se anuncia la creación de una herramienta online para consultar información y verificar mediante la introducción del número de bastidor si el vehículo equipa o no el citado motor. Desde la propia marca se avanza también que se pondrán en contacto próximamente con cada uno de los clientes afectados e indicarles los pasos a seguir.

Los clientes podrán acceder a este sitio online desde las páginas web de cada una de las marcas, que en el caso de Volkswagen Vehículos Comerciales es www.volkswagen-comerciales.es.

Desde la marca germana hacen hincapié en que está haciendo "todo lo que está en sus manos para solucionar el problema con la máxima celeridad posible", así como que "como no podía ser de otra forma, Volkswagen AG se hará cargo de todos los costes de las medidas que, en su caso, hubiera que realizar en los vehículos".

Con todo, recuerdan que "todos los vehículos afectados son técnicamente seguros y aptos para la circulación" y que "todos sus vehículos con motor diésel EU 6 que actualmente se comercializan en la Unión Europea cumplen los requisitos de la Ley y las normas medioambientales".

El asunto relativo a las emisiones generadas por el motor EA 189 EU5 vio la luz a mediados de septiembre a partir de la investigación de una universidad estadounidense que detectó diferencias entre los niveles medidos durante las pruebas en laboratorio y los niveles en condiciones reales de circulación.

A partir de ahí, el propio fabricante no tardó en reconocer la instalación en los vehículos equipados con ese propulsor de un software que permitía generar diferentes emisiones en función de si el vehículo estaba siendo sometido a una prueba de emisiones o no.