ZF Friedrichshafen AG cerró el año fiscal 2017 con unas ventas récord de 36.400 millones de euros, las cuales, con el ajuste por los efectos del tipo de cambio y las actividades de fusiones y adquisiciones, provocaron un crecimiento orgánico del 6%. Además, ZF logró reducir su deuda por la adquisición de TRW Automotive a 6.400 millones de euros -casi la mitad de la cantidad inicial-, y registró un mayor EBIT ajustado de 2.300 millones de euros, a pesar de registrar unos costes de investigación y desarrollo superiores.

Las ventas de las divisiones de Tecnología de Vehículos Comerciales y de Tecnología de Sistemas de Propulsión para Automóviles reflejaron incrementos por encima de la media de un 7,2% y un 9,3%, respectivamente.

Tanto en Europa como en América del Norte, las ventas aumentaron en más del 3%, mientras que el crecimiento orgánico del 8% en la región de Asia-Pacífico se redujo a alrededor del 2% por el efecto negativo de la moneda china (RMB). Por su parte, las ventas en América del Sur, que partían de un nivel bajo, aumentaron en un 26%.

La plantilla del Grupo ZF era de 146.148 personas hasta el 31 de diciembre de 2017 (136.820 en 2016). Se crearon puestos de trabajo adicionales principalmente en China, México, Portugal, Estados Unidos y Alemania, la mayoría de los cuales en las divisiones de Tecnología de Seguridad Activa y Pasiva, E-Movilidad, Tecnología de Chasis de Automóviles y Tecnología de Sistemas de Propulsión para Automóviles. De estos, la creación de alrededor de 1.700 puestos de trabajo en todo el mundo es gracias a la investigación y el desarrollo.

“El mundo de la movilidad está evolucionando a gran velocidad”, declaró Wolf-Henning Scheider, nuevo director ejecutivo de la compañía desde febrero, durante la conferencia de prensa anual de la compañía. “Tenemos la intención de proporcionar a nuestros clientes soluciones pioneras en todos los campos bajo nuestro lema 'Ver - Pensar - Actuar', que es la razón por la que aumentaremos todavía más nuestra inversión en investigación y desarrollo”.

En 2017, ZF invirtió 2.200 millones de euros en I D, un aumento de casi el 15% en comparación con 2016. Este año se destinarán más de 2.000 millones de euros a proyectos de desarrollo en todo el mundo, con el objetivo de impulsar las unidades eléctricas y la hibridación de la tecnología de transmisión, así como los sistemas de seguridad de los vehículos y la conducción automatizada. Esto significa que, en 2018, la parte proporcional del presupuesto que se asignará a I D aumentará del 6,1% a aproximadamente el 6,5%.

Asimismo, la compañía tiene el deseo de continuar invirtiendo en propiedades, fábricas y equipamiento (1.400 millones de euros en 2017). Se están proyectando dos nuevas fábricas para la producción de componentes de transmisión eléctrica, entre otros productos.

De cara a 2018, el director ejecutivo de ZF predice un crecimiento orgánico de alrededor el 5%. La empresa pretende concluir próximamente la venta de la línea de negocio de sistemas de control de carrocería a Luxshare, lo que implicará una caída proporcional en ventas. En consecuencia, ZF prevé unas ventas del Grupo de unos 36.500 millones de euros. Igual que el año anterior, el objetivo es lograr un EBIT ajustado de alrededor el 6% y un flujo de efectivo libre ajustado de más de 1.000 millones de euros.