Con las restricciones de movilidad decretadas por la emergencia sanitaria, los niveles de emisiones a la atmósfera han disminuido, pero la vuelta de la actividad empresarial e industrial, así como los desplazamientos en vehículos, trae consigo un aumento de esas emisiones. En este sentido, ‘Elige calidad, elige confianza’ (ECEC), iniciativa formada por algunas de las principales compañías de componentes de automoción, destaca el papel de algunos de los componentes de los vehículos en cuanto al nivel de emisiones, como es el caso de las bujías.

Según ECEC, la bujía desempeña un papel importante en el rendimiento, en el ahorro de combustible y en el nivel de emisiones de los vehículos. La razón, que solo una bujía que genera un encendido eficiente garantiza una elevada potencia y bajas emisiones. Y es que la energía de encendido correcta es importante para la inflamación de la mezcla aire-combustible como garantía.

La bujía tiene que inflamar con una chispa eléctrica la mezcla aire-combustible existente en la cámara de combustión del motor de gasolina, de forma siempre fiable, siempre en el momento exacto y miles de veces por minuto. Para ello, la bujía tiene que garantizar un arranque seguro en frío, ha de trabajar sin fallos durante toda su vida útil y no debe sobrecalentarse, ni siquiera tras largo tiempo de funcionamiento a plena carga

Actualmente, los vehículos modernos tienen que cumplir requisitos cada vez más exigentes: mayor ahorro de combustible, emisiones más bajas y una conducción lo más agradable posible. Para satisfacer esas expectativas ya no es suficiente seguir desarrollando componentes individuales. “El progreso solo se puede obtener con un enfoque integral, en sistemas, así como en las complejas relaciones existentes entre los distintos subsistemas”, aseguran desde ECEC.

En esta línea, el futuro de este componente se dirige, según la iniciativa, a perseguir la potencia y el ahorro de emisiones y de combustible, permitiendo además el confort en la conducción. Algunos ejemplos de la labor en I+D+i de las compañías especializadas en este componente para alcanzar estos objetivos pasa, por ejemplo, por satisfacer las exigencias de los modernos motores de inyección directa de gasolina con sobrealimentación intensificada. En ellos, la bujía debería ser objeto de ulteriores saltos evolutivos, especialmente en caso de posición central del inyector.

ECEC destaca que los expertos en desarrollo de bujías deberán cumplir en el futuro exigentes requisitos como la producción de bujías con rosca M10, un funcionamiento con unas necesidades de tensión de encendido que seguirán creciendo (hasta los 50 kV), un incremento de la rigidez dieléctrica, mayor robustez termo mecánica y mecánica de cara a combustiones irregulares que puedan producirse esporádicamente, una reducción de las temperaturas de los electrodos o la minimización del desgaste (por ejemplo, mantenimiento de la vida útil a pesar de la mayor complejidad de las exigencias).