Los tornillos y las tuercas son elementos fundamentales en un anclaje. Sin embargo, la suciedad, la corrosión o el desgaste producido por un mal acople, pueden provocar que pierdan parte de su efectividad. Por ello, el Blog Ruta 401 enumera en un artículo una serie de productos cuya función es asegurar que la tornillería mantenga su eficacia intacta.

La relajación es la consecuencia de un cambio de tensión en el tornillo, que puede darse a causa de un asentamiento de las piezas contiguas o por una deformación en alguna de las caras a causa del rozamiento. El auto-aflojamiento es provocado por alguna carga dinámica, por ejemplo cambios de temperatura o vibraciones. La relajación solo se puede reducir mediante cambios en el diseño de las piezas, mientras que el auto-aflojamiento se puede prevenir mediante el uso de un fijador de roscas adecuado.

Para la correcta fijación de un tornillo se puede usar diferentes elementos: dispositivos mecánicos (arandelas, pasadores); dispositivos de fricción (arandelas partidas, grover); dispositivos de fijación (tornillos de cabeza dentada); fijadores de tornillos y roscas. Dentro de estos últimos productos se pueden encontrar diversos tipos, dependiendo de su resistencia mecánica, química o térmica.

Por ejemplo, dentro de su gama de productos, Loctite 2400 es un fijador de tornillos de resistencia media que se caracteriza por no contener símbolos de peligro ni frases de riesgo o seguridad. Está especialmente indicado cuando es necesario el desmontaje habitual con herramientas manuales.

Otro de los fijadores de roscas con resistencia media es Loctite 243, que se puede utilizar en todo tipo de metales y en sustratos pasivos. Puede llegar a tolerar pequeñas contaminaciones como aceite de motor o aceite anticorrosivo. También previene el auto-aflojamiento por vibración y facilita el desmontaje con herramientas manuales.

Por último, si se busca un fijador de alta resistencia, Loctite 270 se puede usar en cualquier clase de metal, tolera pequeñas contaminaciones por aceite y previene el auto-aflojamiento. Está especialmente indicado para la fijación permanente de espárragos de bloque de motor y cuerpos de bombas. Lo más recomendable es utilizarlo en zonas donde el mantenimiento no requiera un desmontaje habitual.