El motor debe adaptarse al resto de elementos mecánicos, por eso no se puede usar cualquier propulsor en cualquier vehículo. En caso de sustituir un motor por otro, ¿qué características debería tener el nuevo propulsor y cómo se puede homologar un cambio de motor? En su post en el Blog Ruta 401, Loctite da la respuesta.

Si se sustituye un motor por otro que tenga las mismas tres letras identificativas, no es necesario realizar ningún tipo de homologación, ya que no se modifican las características del vehículo. Esta nomenclatura se puede encontrar en la ficha técnica del vehículo (“Motor Tipo XXX”).

Sin embargo, si se quiere hacer un 'swap', es decir, cambiar el motor por otro más moderno o con mejores prestaciones, la tarea es de mayor envergadura, ya que la instalación del nuevo motor afectará a muchos otros parámetros del vehículo. En cualquier caso, para poder homologar el motor es necesario que éste cumpla una serie de requisitos generales:

  • El motor que se monta no puede contaminar más que el anterior.
  • Debe ser del mismo año o más nuevo que el antiguo propulsor.
  • Si se montan más elementos de otro vehículo (frenos, escapes, etc.), han de estar homologados.
  • Los elementos mecánicos que provengan de un vehículo donante no homologado, han de serlo individualmente.

Dentro de los pasos que se deben seguir para homologar un cambio de motor, Loctite indica que la documentación que, según el manual de reparaciones se debe aportar, es el informe de conformidad y el certificado de taller. Para poder facilitar estos trámites es necesario disponer de todos los datos técnicos del motor que se quiere montar.

Es fundamental describir el tipo de reforma y el tipo de vehículo. En el tipo de reforma se especificará el principio de funcionamiento del nuevo motor, la disposición de cilindros y válvulas, el diámetro y la carrera, el sistema de escapes empleado, la existencia o no de sistemas de sobrealimentación, etc. En función de la categoría y características del vehículo, la reforma podrá o no ser homologada.

A la hora de homologar el cambio de motor también será necesario obtener el visto bueno de la ITV, donde se procederá a revisar ciertos aspectos: emisiones, frenos, motor y transmisión. También hay que tener en cuenta que las homologaciones pueden variar dependiendo del aumento de potencia que se consiga con el nuevo motor. En caso de que el aumento de potencia supere el 30% del motor anterior, será necesario sustituir otros elementos del vehículo (frenos o suspensiones, por ejemplo) y obtener el visto bueno de un laboratorio técnico.