La Policía Local de Poio han comenzado una serie de inspecciones que, por lo pronto, han desembocado en la localización de los primeros negocios clandestinos. Según informa La Voz de Galicia, unos de ellos se ubica en el término municipal de Pontevedra, en el límite de este concello con Poio, por lo que este segundo ayuntamiento carece de las competencias para poder actuar.

Antonio Duarte, jefe de la Policía Local de Poio, ha declarado que el objetivo no es sólo sacar a la luz estos talleres ilegales, sino también aquellos otros que, aún disponiendo de todo tipo de autorizaciones y permisos, no tratan de forma adecuada residuos como los neumáticos para ahorrarse el coste de este trámite. En todos los casos investigados hasta el momento, los autores de estos vertidos se ampararon en la noche para no ser identificados, por lo que no se ha podido encontrar a ningún sospechoso.

En cuanto a los vertidos de neumáticos, éstos fueron hallados en el entorno de un regato del Camiño da Bouza, en la parroquia de San Salvador; en unos terrenos privados de Vilariño; y en las inmediaciones de O Pereiro y Casalvito. En total, se contabilizaron más de 150 neumáticos usados que fueron abandonados.

Estos episodios se suman a los que se produjeron hace ahora un año exactamente, en febrero del 2018, cuando se encontraron escenarios semejantes en tres caminos próximos a Fragamoreira -A Bouza, Moreira y Cerrada-, así como en otros puntos del concello. Ya entonces, las sospechas se centraron en la presencia de talleres ilegales, pero también en aquellos otros negocios que, pese a que cobran a sus clientes por el reciclado de las ruedas, optan por deshacerse de ellas en el monte.