Merkagoma, taller sevillano con más de 30 años de experiencia, señala que existen varios factores que influyen a la hora de que se pinche un neumático, entre los que destaca el desgaste del mismo. Por ese motivo, es de vital importancia que se revisen periódicamente y se remplacen cada vez que sea necesario, para evitar riesgos y aumentar el nivel de seguridad en el vehículo.

  • Comprobar que el neumático se ha pinchado. Los vehículos nuevos suelen llevar un sistema de control de presión que alerta al conductor. “Si no es el caso de tu coche, presta atención a la dirección. Lo normal es que se endurezca o tire hacia a un lado”, explican desde Merkagoma.
  • Mantener el control. Lo peor que puede pasar es entrar en estado de pánico y perder el control del coche. Un coche con un neumático pinchado necesita de mucha calma para evitar choques y accidentes.
  • Intentar que el coche frene solo. Bajo ningún concepto deberá frenarse bruscamente. Lo recomendable es, según el taller, llevar una velocidad constante y en línea recta, mientras se reduce la velocidad poco a poco.
  • Buscar un lugar para aparcar. Es preferible conducir hasta encontrar una vía auxiliar o sitio seguro. Una vez allí, deberá usarse un chaleco reflectante y los triángulos de emergencia. Después de esto, se podrá cambiar el neumático por la rueda de repuesto y, en caso de no disponer de una, llamar a los servicios de asistencia en carretera.