Los responsables de Tráfico de Cantabria y Palencia han decido restringir la circulación en el tramo de la autovía A-67 existente entre Aguilar de Campoo en Palencia y Arenas de Iguña en Cantabria, permitiendo únicamente la circulación a los turismos que dispongan de neumáticos de invierno.

El tramo de la A-67 existente entre Aguilar de Campoo en Palencia y Arenas de Iguña en Cantabria atraviesa toda la Cordillera Cantábrica de norte a sur a lo largo de más de 50 km. Debido a su altitud y orografía suele sufrir fuertes nevadas y ventiscas durante el invierno que pueden dificultar e impedir el tráfico de los numerosos vehículos que circulan por esta autovía. En febrero de 2015 numerosos vehículos quedaron atrapados en este mismo tramo de autovía por efecto de la nieve y de las ventiscas.

Los responsables provinciales de las Jefaturas de Tráfico y de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Palencia y Cantabria junto con los responsables de las Unidades de Carreteras del Ministerio de Fomento de ambas provincias han decidido que en este invierno, si la nieve caída sobre este tramo de autovía provocara pérdidas de adherencia a los neumáticos de los turismos, restringirán el uso de cadenas de nieve y únicamente permitirán la circulación hacia Cantabria a los turismos que dispongan de neumáticos de invierno, según informa Vivecampoo.

La A-67 en su tramo cántabro tiene diversos túneles de gran longitud, por lo que el uso de cadenas complicaría el desplazamiento a todos los usuarios de la autovía por cuanto obligaría a los conductores a detener sus vehículos en la entrada de los túneles para desmontarlas y al salir de los túneles los conductores deberían volver a detener sus vehículos para volverlas a montar. Estas paradas sucesivas provocarían atascos y accidentes por alcance o por atropellos de los propios conductores.