La Federació Catalana de Tallers de Reparació d'Automòbils (Fecatra), acaba de presentar los resultados del año 2017 de su plataforma online de denuncia contra el intrusismo profesional y la competencia desleal, entre los que destaca el incremento en el número de denuncias.

Los resultados obtenidos en el ejercicio 2017, acumulados desde el 2014, muestran que han subido el número de denuncias, acercándose a las registradas en 2014, rompiendo la tendencia a la baja registrada en 2015 y 2016. Se consolida la confianza en la plataforma de "denuncia" anónima en línea, que continua con un escaso porcentaje de "denuncias falsas", sólo un 2,65%.

Destaca que el 46,67% de las denuncias son por talleres clandestinos, manteniéndose el porcentaje de los últimos años. Según la asociación, son fácilmente identificables como clandestinos, por lo que se puede deducir que el usuario del vehículo sabe que contrata con un taller de este tipo.

Las denuncias por talleres móviles es prácticamente inexistente (0,57%) lo que no es coherente con la presencia en las calles. Es una manifestación directa de la tolerancia de este tipo de actividades, derivada de la situación paralegal existente, (que no avanza en el Ministerio, además de la campaña publicitaria de algunas aseguradoras y talleres móviles de neumáticos, y la dificultad de comprobar si ejecutan operaciones de auxilio en carretera (permitido) o operaciones de mantenimiento y reparación.

Por tanto, según la asociación catalana, la primera labor es reforzar la difusión dirigida al consumidor, dando protagonismo a la placa azul del RASIC y pidiendo instaurar en las ITVs catalanas la obligación de exhibir Certificado de Taller que corrige los defectos graves detectados como se hace en Baleares, Canarias y Galicia.

En su informe, Fercatra también expresa sus quejas por la actuación de la administración municipal, en la que se acumula año tras año expedientes derivados a las Ayuntamientos de los que, en la gran mayoría de casos, no hay retorno, argumentando que no pueden dar información a la asociación aunque sea denunciante. según la asociación hay revertir esta situación, para poder evaluar tanto la inversión hecha por las asociaciones, como la actuación de la administración municipal que de momento es excesivamente lenta, lo que empeora la situación.

Para Fecatra hay que seguir trabajando, pues como afirma su Presidente, Celso Besolí: "La tarea realizada por las asociaciones, durante más de 4 años, es insuficiente sin la actuación y la cooperación con los Ayuntamientos, pues son los que tienen las competencias para detectar y cerrar al taller clandestino. Es comprensible las dificultades de los consistorios pero también la frustración y sensación de desamparo de los talleres que contribuyen a las arcas públicas. Hemos de coordinarnos y trabajar juntos, las herramientas están: a todos nos afecta la competencia desleal, la seguridad vial y en el trabajo y el mantenimiento del parque de vehículos con respecto a las emisiones y la gestión de residuos".