Bridgestone está preocupado por la evidente disminución de la seguridad de los conductores en Europa, debido a la falta de mantenimiento de los neumáticos.

Basándose en los resultados de más de 28.000 revisiones gratuitas de neumáticos llevados a cabo en 2012, un 78% de los vehículos circula con los neumáticos con baja presión, mientras que más de una cuarta parte de los conductores tienen los neumáticos más desgastados de lo permitido legalmente.

Estas alarmantes cifras son aún más preocupantes si miramos atrás, ya que representan un aumento de casi el 25 % respecto a 2011. La causa más probable de este incremento es la crisis económica, el aumento del precio del combustible y una disminución del poder adquisitivo de los conductores.

Sin embargo, Bridgestone advierte de los peligros de conducir con los neumáticos con baja presión y/o desgastados, ya que compromete la seguridad en las carreteras por la disminución de la estabilidad y de la respuesta de la dirección de los vehículos, al tiempo que aumenta la distancia de frenado.

Para Jake Rønsholt, director general de comunicación corporativa de Bridgestone Europa, "conducir con los neumáticos con baja presión no sólo es peligroso: es un enorme desperdicio de combustible y la causa de emisiones de carbono extra, que podrían evitarse de una manera simple, con revisiones regulares"

"Lo ideal sería que los conductores revisaran la presión de sus neumáticos una vez al mes. Asimismo, también sería importante que comprobasen la profundidad de la banda de rodadura y revisasen si los neumáticos están dañados o con un desgaste irregular al mismo tiempo. Algunas personas olvidan que conducir con los neumáticos con una presión, baja y/o desgastados pueden afectar considerablemente a la manejabilidad y a la frenada", añadió.

Las alarmantes estadísticas de 2012 representan un incremento significativo respecto a 2011 donde un 63 % y un 20 % de los automovilistas llevaban los neumáticos con una presión baja o con un excesivo desgaste de los neumáticos, respectivamente.