Bridgestone llegó al campeonato de MotoGP con unos objetivos muy ambiciosos, aunque también muy bien definidos. El camino no ha sido fácil, pero con esfuerzo, trabajo y los medios y la tecnología del mayor gigante mundial en la fabricación de neumáticos, los retos han sido alcanzados, señalan los responsables de la firma.

 

Ahora, con enorme satisfacción y orgullo, pero también con tristeza por la despedida, Bridgestone se aleja de la que ha sido su familia, tal y como se anunció hace ya unos meses.

Bridgestone en MotoGP 2002-2015
Nueve veces Campeones del Mundo de Moto GP
- 2002 Primera pole. GP de Australia. Jeremy McWilliams (Proton Team KR)
- 2003 3º Puesto. GP de Brasil. Makoto Tamada (Pramac Racing)
- 2004 Dos victorias. GP de Brasil y Japón. Makoto Tamada (Camel Honda)
- 2005 Dos victorias. GP de Japón y Malasia. Loris Capirossi (Ducati)
- 2006 Tres victorias. Loris Capirossi (Ducati)
- 2007 Campeón del Mundo de Moto GP con Casey Stoner y Ducati
- 2008 Campeón del Mundo de Moto GP con Valentino Rossi y Yamaha
- 2009 Campeón del Mundo de Moto GP con Valentino Rossi y Yamaha
- 2010 Campeón del Mundo de Moto GP con Jorge Lorenzo y Yamaha
- 2011 Campeón del Mundo de Moto GP con Casey Stoner y Honda
- 2012 Campeón del Mundo de Moto GP con Jorge Lorenzo y Yamaha
- 2013 Campeón del Mundo de Moto GP con Marc Márquez y Honda
- 2014 Campeón del Mundo de Moto GP con Marc Márquez y Honda
- 2015 Campeón del Mundo de Moto GP con Jorge Lorenzo y Yamaha

Sin duda, Bridgestone y la competición son una misma cosa. Para el fabricante japonés, la competición es el laboratorio perfecto para el desarrollo de la más avanzada y eficaz tecnología, desde los diferentes tipos de compuestos a las estructuras más resistentes.

Es asimismo el camino más corto y eficiente para ofrecer a los clientes de todo el mundo los mejores productos de carretera, y por extensión, es el más potente de los escaparates mundiales para dar a conocer la marca, los productos y el compromiso del fabricante con sus clientes.

A Bridgestone le gusta competir, le atraen los retos y las dificultades. Así ha quedado demostrado a lo largo de su extensa actividad deportiva, que hoy es su principal tarjeta de presentación.

Desde que el Departamento de Bridgestone Motorsport se estableció en 1976, la marca japonesa ha conquistado los principales títulos en todas las áreas del deporte del motor en las que se ha involucrado: desde el Karting a Le Mans, pasando por el París-Dakar y la Fórmula 1, aunque quizás la historia más hermosa ha sido la que ha escrito en el mundo de las dos ruedas, y en particular en MotoGP.

Bridgestone, recordemos, llegó al Campeonato del Mundo de MotoGP en el inicio de la era de los motores de cuatro tiempos, en 2002. La novedad, la potencia de las nuevas máquinas y la rápida evolución de las motos, tanto en el apartado de motores como en el de chasis, puso en jaque a los ingenieros, que rápidamente comenzaron a crear nuevos neumáticos, que a su vez requerían nuevos procesos de fabricación y materiales, para alcanzar unas sobresalientes exigencias de adherencia y resistencia.

El departamento de Motorsport trabajó sin descanso para estar a la altura de lo esperado. La marca apostó muy fuerte por el éxito en MotoGP y dotó de todos los recursos necesarios al departamento, tanto económicos como humanos, con el objetivo de convertirse en el líder mundial en el desarrollo de los mejores neumáticos de competición. Los resultados no se hicieron esperar: la primera pole position llegó en su primer año en competición, un año después, en 2003, llegó el primer podio, y la primera victoria para Bridgestone fue una realidad en 2004, en el Gran Premio de Brasil. El sueño de MotoGP tomaba forma y los resultados comenzaban a llegar.

La tecnología desarrollada por Bridgestone en la fabricación de los neumáticos de MotoGP es un tesoro celosamente guardado por los ingenieros de la firma japonesa, hasta tal punto que los neumáticos son suministrados para cada carrera, a cada equipo, y cada piloto, y al acabar la misma son recuperados por la marca. Todas las cubiertas de competición de Bridgestone están perfectamente identificados y son propiedad de Bridgestone, que los cede sin costo a los equipos de MotoGP.

Ser suministrador único es un honor y un gran prestigio mundial, pero también es una exigencia colosal que en Bridgestone fue asumida como un reto determinante. Por eso la firma se puso por meta la excelencia en el servicio a sus equipos y pilotos, y por eso desarrolló neumáticos específicos para cada evento de MotoGP; en función de las condiciones del asfalto, las características del circuito y la climatología del lugar.

Todo ello después de trabajar con millones de datos y variables extraídos de los test realizados por los que han sido sus socios durante todos estos años, como son todos y cada uno de los equipos de la máxima categoría del motociclismo mundial.

Los compuestos son seleccionados por Bridgestone antes del fin de semana, y cada neumático es adjudicado a un piloto por medio de un sistema de código de barras que controla Bridgestone y la FIM. Igualdad absoluta, máxima deportividad y respeto por las reglas del juego.