El grupo Bridgestone obtuvo en el primer semestre de 2012 unas ventas netas de 1.488.970 millones de yenes (14.883 millones de euros), un 2% más que en el mismo periodo del año anterior. El beneficio neto del Grupo ascendió a 75.266 millones de yenes (752 millones de euros) en los seis primeros meses del año, un 39% más que en el primer semestre de 2011.

El beneficio operativo ascendió a los 133.785 millones de yenes (1.337 millones de euros), un 43% más y el beneficio ordinario fue de 128.981 millones de yenes (1.289 millones de euros) un 40% superior al del primer semestre del ejercicio precedente.

Asimismo, Bridgestone ha revisado sus previsiones para el total del ejercicio y espera alcanzar unas ventas netas de 3.130.000 millones de yenes (31.286 millones de euros), lo que supondría un 3,5% más, y prevé obtener un beneficio neto de 172.000 millones de yenes (1.719 millones de euros) un 67% más.

En el primer semestre de 2012, el entorno en el que el Grupo desarrolló su actividad, se caracterizó por el mantenimiento de los precios de las materias primas en niveles altos, y de la fortaleza del yen japonés. Pese a estos desafíos, la economía japonesa mostró signos de recuperación, que incluyó el incremento de la demanda provocado por la reconstrucción y repunte de las ventas de nuevos vehículos que siguió a la recuperación del gran terremoto sufrido en el Este de Japón. En Estados Unidos la economía ha mostrado signos de una recuperación gradual en este periodo, mientras que la crisis financiera ha tenido un impacto negativo en la economía europea. La expansión económica de Asia ha mostrado signos de ralentización, particularmente en China e India.

En este contexto, las compañías del Grupo continuaron trabajando para lograr la meta de convertirse en el fabricante de neumáticos y caucho número 1 del mundo indiscutible, tanto de palabra como de hecho. Intensificando sus esfuerzos a nivel mundial, el Grupo se centró en el incremento de ventas de productos altamente competitivos, fortaleciendo su capacidad de suministro, mejorando la productividad de fabricación y la tecnología, así como utilizando eficazmente sus recursos de gestión.

Por otra parte, dentro de un entorno operativo que se está desenvolviendo a una velocidad sin precedentes, incluyendo las estructuras cambiantes de la demanda y la competencia, las compañías se han esforzado para implementar una serie de iniciativas para responder con rapidez a las tendencias del mercado, incrementar las ventas de productos estratégicos, y mejorar el modelo de negocio que se extenderá más allá de la mera venta de productos, y desarrollará productos respetuosos con el medio ambiente y los negocios.