La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil llevó a cabo la pasada semana una campaña intensiva de vigilancia y control de neumáticos en Galicia, revisando 13.003 vehículos de los que 288 presentaban los neumáticos excesivamente desgastados, lo que supone un 2,2% del total.

Los controles, llevados a cabo los días 8 y 9 de noviembre, se realizaron en tramos con mayor concentración de accidentes, en base a las estadísticas de los últimos años. La mayor parte de las infracciones se concentraron en la provincia de A Coruña, con 82 vehículos denunciados de los 1.334 controlados, un 6,1% del total. El porcentaje también se sitúa por encima de la media autonómica en Pontevedra, con 36 denuncias de 1.386 revisiones. En Lugo la incidencia de las infracciones ronda el 2% y en Ourense no llega al 1%.

En cifras absolutas, sin embargo, la provincia lucense ostenta el mayor número de vehículos propuestos para sanción, ya que los 155 casos representan casi el 54% de las denuncias en toda la comunidad, aunque también acapararon siete de cada diez comprobaciones con 8.580. El dato más bajo, por el contrario, se dio en la provincia de Orense con 15 infractores, a pesar de que ocupa el segundo puesto en el número de controles con 1.703, por delante de los 1.386 realizados en Pontevedra y los 1.334 vehículos vigilados en las carreteras coruñesas, según informa el diario La Opinión Coruña.

Circular con las ruedas dañadas acarrea una multa de 200 euros por cada cubierta que no cumpla las condiciones. El defecto más común es llevar la profundidad de toda la banda de rodadura del neumático por debajo del mínimo legal de 1,6 milímetros, aunque a veces se detectan también desgastes irregulares debido a una suspensión o alineación incorrectas o a una presión errónea.