Aunque montado en un vehículo un neumático pueda parecer un componente simple del mismo, la gran cantidad de requerimientos que tiene para mantener la seguridad, en algunos casos contradictorios, rodando sobre todo tipo de superficies hace de él un elemento complejo en cuya fabricación intervienen múltiples subproductos no siempre fáciles de encajar. En el caso de los neumáticos de camión, además deben asegurar poder transportar pesadas cargas de manera rentable. La factoría de Michelin camión en Aranda de Duero es una de las más punteras del Grupo y de la industria a nivel mundial. César Moñux es su actual director y en esta entrevista nos explica alguno de los pormenores de un proceso, el de la industrialización del neumático de camión, desconocido para muchos profesionales y usuarios.

La fábrica Michelin de Aranda de Duero hoy. Hoy Aranda es una fábrica en la que trabajamos unas 1300 personas, que fábrica unas 157 mil toneladas de producto terminado. El año pasado conseguimos un récord en volumen de producción, estamos en crecimiento, hicimos más de 2.200.000 cubiertas, somos la mayor fábrica de neumáticos de camión de Michelin, y producimos neumáticos para metro. Representamos 1/3 de la producción de neumáticos de camión de Michelin en Europa. Hacemos más de 80 dimensiones diferentes en total, 50 diferentes al mes y 35 dimensiones diferentes cada día. Hacemos todas las gamas todos los modelos y para todas las posiciones en el vehículo. También hacemos los neumáticos portadores para los trenes de los metros de Montreal, Tokio, París, Ciudad de México y otras ciudades del mundo, lo que representa el 1% de nuestra producción.

La misión del director de fábrica. Por encima de todo soy lo que se llama un manager de equipo Michelin y mi principal misión es motivar, ayudar y hacer crecer a mi gente. Mi objetivo, el legado que deseo dejar cuando salga de aquí, es que mi gente sea mejor. Un manager tiene tres grandes papeles: liderar, pilotar los resultados, y un tercero que es desarrollar a nuestra gente. En cuanto a las misiones más mundanas, la primera sería garantizar nuestros compromisos. En seguridad por encima de todo. Otras misiones serían darle perennidad a nuestras instalaciones, mantener la calidad usando bien los recursos, hacer bueno a la primera y no tener desechos, responder a los compromisos de producción, y todo ello hacerlo con los costes comprometidos. En el largo plazo, otra misión como director es establecer una visión de tu fábrica que la gente haga suya y que nos permita construir planes plurianuales adecuados para el futuro, por qué no tenemos que conformarnos con el corto plazo.

La calidad en una fábrica Michelin. La calidad la genera la fabricación. Nuestra calidad la hace nuestra gente y nuestras máquinas, lo que no significa que no realicemos controles. Para ello tenemos un equipo de garantía de calidad, cuyo responsable depende de mí, y que representa al cliente dentro de la fábrica. Éste responsable tiene la autoridad para parar la fábrica incluso aunque yo no quiera, porque él es el responsable último de que lo que liberamos todos los días es un producto en el que podemos escribir con orgullo la palabra Michelin. Existe un taller de verificación final, donde todos y cada uno de los neumáticos son vistos por una persona Michelin, que los ve, los toca, los huele, para verificar que realmente es un producto con nuestra calidad. También tenemos un control de verificación de uniformidad, con rayos X, para verificar que cada uno de las posiciones de los diferentes elementos una vez cocidos está donde queremos que estuvieran, Y por último, hay algunos neumáticos que se sacrifican por sus compañeros y son cortados, para determinar que realmente la arquitectura de la cubierta responde a las especificaciones que nosotros buscamos.

La incentivación de los equipos y operarios. Yo trato a la gente como considero que me gustaría que me trataran a mí. Hay que identificar lo que la gente necesita, ayudarlo, y darle lo que realmente necesite, no lo que pida, esta es la gran diferencia. La gente quiere tener una persona que le escuche, que no le considere un efectivo más, que estés a su lado, que celebres los éxitos, que comprende sus dificultades, que le orientes, que le informes, quiere tener un soporte en los momentos malos. Al final lo que tenemos que comprender es que somos personas, que el equipo de dirección debe saber definir la visión y el futuro de esta fábrica, que hay 1400 familias que dependen de nosotros, en el sentido de que hay mucha gente que ha dado su trabajo durante 46 años, y por tanto, nuestra responsabilidad es hacerla mejor. Otra de las claves es comunicar claramente el objetivo, pero dejar que sea el trabajador el que decida cómo conseguirlo.

La entrevista completa puede leerse en el número 8 de la revista Todoneumáticos.Info