Continental va a realizar una donación "específica" de 200.000 dólares americanos para ayudar a que los filipinos vuelvan a la normalidad. "Continental siempre ha sentido un fuerte apego por el país y sus habitantes. Afortunadamente, nuestras fábricas no fueron dañadas por el tifón y su destructiva influencia. La gente que vive en las áreas devastadas, de algún modo, necesita desesperadamente de nuestra ayuda", declaró el CEO de Continental, Elmar Degengart.

Asimismo, el fabricante alemán también está ofreciendo tiempo libre a aquellos empleados que cuentan con familiares afectados en las zonas devastadas. Muchos empleados, de igual modo, están echando una mano como voluntarios en organizaciones locales, como la Cruz Roja Filipina.

El deseo del personal de ayudar se evidencia en el hecho que las celebraciones de las navidades, que se estaban planeando en las distintas ubicaciones de Continental en el país, no se harán este año. En su lugar, el dinero asignado para las fiestas será aportado como donación para medidas de socorro inmediato.

Continental emplea más de 1600 personas en Filiponas, repartidas entre las ubicaciones de Manila y Calamba. La empresa fabrica allí unidades electrónicas de control y sensores para la utilización en la industria automotriz.