La calidad y el estado de los neumáticos son un factor relevante para la seguridad en cualquier momento del año. Pero en invierno, ante condiciones climatológicas más duras, cuidar los neumáticos del vehículo es una obligación y una responsabilidad para todos los que circulan por carretera. “Incluso ahora, en un momento tan condicionado por las restricciones de movilidad derivadas del Covid-19, hay que ser sensato y revisar convenientemente los neumáticos antes de plantearnos girar la llave de contacto”, destacan desde Neumáticos Andrés.

Casi la mitad de los conductores reconoce no darle la suficiente importancia al estado de los neumáticos de su vehículo, según se desprende de un estudio de Continental y la Fundación CEA, mientras que el Observatorio de los Conductores del RACE revela que un 8% no revisa el estado de las ruedas antes de emprender un desplazamiento largo y un 21% tampoco lo hace a pesar de verlos “bajos” de presión. Poco más de la mitad de los más de 1.300 encuestados afirma revisarlos al menos una vez al mes, y uno de cada cuatro los revisa al echar gasolina.

Por este motivo, en Grupo Andrés han seleccionado algunos aspectos claves y sencillos a tener en cuenta para asegurar el buen estado de los neumáticos:

  1. Comprobar el desgaste. La profundidad de la banda de rodadura es la más perjudicada con el desgaste y, por eso, hay que revisar los testigos que tienen los neumáticos, visitar un taller, o recurrir a la conocida prueba del euro: si al encajar 1 euro se ve el borde exterior dorado, es el momento de cambiar los neumáticos. Verificar que el desgaste del neumático sea regular es también especialmente importante pues permite descartar un mal equilibrado o alineación.
  2. Integridad de la carcasa. Los roces, grietas o roturas, habitualmente ocasionados por baches, bordillos o el impacto de objetos cortantes durante la conducción, afectan a la vulnerabilidad del neumático.
  3. Control de presión. Esta es una tarea imprescindible en cualquier momento del año. No solo los neumáticos funcionan mejor si lo hacen con una correcta presión, sino que, además, son más rentables para el vehículo, se desgastan de manera proporcionada y dan más garantías en la frenada, estabilidad, adherencia y amortiguación.
  4. Conducción suave. Una forma de conducir calmada favorece la reacción de las cubiertas ante imprevistos y prolongan su tiempo de uso. Las lluvias son característica del clima otoñal e invernal en gran parte del territorio español. Por eso hay que ser prudente en la conducción y asegurarse de que los neumáticos están en buen estado, ya que cuanto más sano está, mejor responde en superficies mojadas o ante un posible aquaplaning o en carreteras con hielo o con nieve.
  5. Solicitar consejo profesional. En Grupo Andrés recomiendan escuchar las sugerencias de los profesionales, tanto para valorar el estado real de los neumáticos como para que, en caso de necesitar mantenimiento o sustitución, ayuden al conductor a elegir el producto adecuado según las características del vehículo, indicaciones del fabricante, carga habitual, tipo de conducción, clima o superficies que se suelen transitar.