Dunlop, que este año celebra su 125 aniversario, aprovecha una fecha tan significativa para anunciar que ha reorientado su enfoque para favorecer las mejoras en el consumo de combustible y el uso de fuentes alternativas de energía en las pistas de carreras.

Pese a que la firma ya ha estado durante muchos años desarrollando tecnología para coches híbridos, eléctricos y de combustibles alternativos, su centro técnico dio un impulso recientemente cuando anunció de forma oficial que suministraría los neumáticos del GreenGT H2, el primer coche que participará en Le Mans propulsado con pila de hidrógeno.

Dunlop se embarca así en un programa específico de desarrollo para responder a las futuras generaciones de coches de carreras eléctricos y accionados por hidrógeno.

En palabras de Sebastien Montet, director de diseño y desarrollo para competición de Dunlop Motorsport, hay tres grandes retos que se deben superar y en los que en el futuro se basará el diseño de los neumáticos de competición.

"Con vehículos como el GreenGT H2 tenemos que pensar en el peso del vehículo, las diferentes características del motor y la mejora en el consumo de combustible. En el neumático que estamos proyectando, un cambio en el peso del vehículo llevará consigo un cambio en las fuerzas que transmite el neumático", puntualizó.

Las características diferentes del par motor requerirán que el neumático tenga una mayor rigidez longitudinal. Por último, al bajar la resistencia a la rodadura, se optimizará el consumo de combustible.

El lanzamiento del GreenGT H2 significa la llegada del primer coche de carreras del mundo accionado por una pila de combustible de hidrógeno, sobre la base de la tecnología de tracción eléctrica.

La pila de hidrógeno tiene un gran potencial para ser usada en la competición del futuro y, para ello, con objeto de maximizar el agarre y la eficiencia energética del coche, sus neumáticos deberán ser diseñados específicamente para estas características.