Bridgestone muestra ocho claves para poner a punto el vehículo después del confinamiento. En primer lugar, hay que echar un vistazo a los neumáticos, que deben comprobarse regularmente -cada 28 días o durante los intervalos de inspección de seguridad-, tanto si el vehículo está en funcionamiento como si está en modo de espera.

  1. ¿Se observa algún tipo de desgaste o deterioro en la goma? ¿Están sobre charcos de agua u otro líquido contaminante? Productos químicos y disolventes industriales, incluidos los aceites, la gasolina y el gasóleo, pueden dañarlos gravemente. Si se detectan estos contaminantes en los neumáticos, habrá que eliminarlos con abundante agua y un detergente suave.
  2. Comprobar que la presión de aire es la adecuada. A pesar de no haber sido utilizados, los neumáticos pueden haber perdido mucho aire durante este tiempo. Conducir con neumáticos con un nivel de presión inadecuado es peligroso, así que hay que comprobar la presión de cada neumático e inflarlos si es necesario. La presión debe ser revisada en frío y si está por debajo del 20%, el neumático debe ser inspeccionado visualmente para comprobar posibles daños.
  3. Limpiar cada neumático a fondo. El polvo y la suciedad pueden haberse acumulado y ninguno de ellos ayudará a los neumáticos a rendir al máximo. Detergente, agua y un cepillo para neumáticos es todo lo que se necesita para quitarles la suciedad.
  4. 'Flat spot'. Si se prevé que el vehículo va a seguir parado durante un tiempo, lo mejor es moverlo ligeramente, de manera que su peso no recaiga todo el tiempo en la misma zona. Con unos pocos centímetros es suficiente y así se evitarán posibles deformaciones en el rodamiento por el peso.
  5. Pensar en los neumáticos de verano. El clima ya no es el mismo desde que se inició el estado de alarma a mediados de marzo. Si normalmente se usan neumáticos distintos para las temporadas de frío y calor, toca hacer el cambio. Cuando la temperatura exterior se mantenga constantemente por encima de los siete grados durante más de una semana, será el momento oportuno para cambiar a los de verano.
  6. Asegurarse de que los frenos no se hayan corroído y que no se atasquen, de que la batería no esté descargada (una de las causas más comunes de las averías), y de que las luces sigan encendiéndose y apagándose de forma correcta.
  7. Llenar los depósitos de líquido, incluyendo el aceite, el líquido de frenos y el del limpiaparabrisas. Lo ideal hubiera sido hacerlo antes del confinamiento. Si no es así, ahora es el momento.
  8. Revisar bajo el capó, sobre todo si el vehículo ha estado estacionado en el exterior. Un periodo de tiempo prolongado sin uso puede ser aprovechado por animales para cobijarse (como en el caso de los gatos callejeros) o para anidar en el caso de algunos insectos, como las avispas.