La Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos se congratula del crecimiento del mercado de turismos y todocaminos el pasado 2017, cuando se matricularon 1.235.931 unidades, un 7,7% de crecimiento. Sin embargo, en opinión de Ancove“el mercado muestra algunos claroscuros que ponen de manifiesto que la recuperación del automóvil no llega a los concesionarios de la misma manera que a los fabricantes”.

Por un lado, se aprecia un agotamiento en los ritmos de crecimiento. El 7,7% registrado el pasado año es inferior al 10,9% (1.147.007 turismos y 4×4) de 2016, el 21% (1.034.232) de 2015 o el 18,4% (855.208) de 2014. “No obstante, en Ancove somos conscientes de que el incremento decrece según nos acercamos a un mercado más maduro”, aseguran sus responsables.

Por otro lado, el canal de particulares, del que viven los comerciantes a los que defiende Ancove, ha mostrado registros inferiores a los otros dos canales. Así, en el conjunto de 2017 las ventas a familias aumentaron un 4,4%, frente al 12,8% de empresas (canal distorsionado por las automatriculaciones) y el de las compañías del alquiler, el 9,2%.

Ancove expresa “su preocupación por el ritmo de automatriculaciones que los concesionarios se ven obligados a realizar para poder cumplir con los objetivos irreales de ventas que les imponen sus marcas. Un mes más, esta práctica, que supone un lastre financiero y un incremento del riesgo para las redes, ha quedado patente con las matriculaciones del último día hábil del mes, el viernes 29 de diciembre”. Ese día se registraron en la DGT 15.149 matriculaciones, el 14,72% del total del mes.

“A la fuerte competencia del mercado, movida por políticas muy agresivas de descuentos que merman la rentabilidad de las redes, se suman las escasas diferencias de cuota de mercado entre las principales marcas generalistas”, continúan desde la asociación. “En los dos últimos meses hemos asistido a la lucha por conseguir el liderazgo, con el consiguiente esfuerzo de automatriculación de unidades realizado por los concesionarios para cumplir con objetivos alejados de la demanda real. Esto supone que muchos puntos de venta arranquen el presente 2018 con un stock que han de dar salida en los próximos meses con un mercado que, a lo largo del pasado año, ha ido mostrando cada vez menor dinamismo”.

En palabras de Elías Iglesias, presidente de Ancove, “ya llevamos varios años asistiendo a un política de automatriculaciones que ronda entre el 10% y el 15% del total de las ventas de cada mes en la mayoría de las marcas, lo que supone una situación desmedida. Las compras por parte de los concesionarios conllevan una dura carga financiera para los comerciantes que tienen que afrontar el coste de tener vehículos parados por los que deben pagar intereses. Pero, además, muchos concesionarios están optando por dar salida a estos vehículos con un margen cero, lo que es un sinsentido comercial, pues el cliente que opta por un kilómetro cero deja de comprar otro coche que sí deja margen. En la práctica, aunque se gana un cliente para la posventa, se pierde una venta. Eso explica que la rentabilidad de las redes no crezca, incluso en algunos caso, estamos asistiendo a ligeras reducciones”.

Según las previsiones de Ancove, este 2018 se venderán alrededor de 1.320.000 turismos y todo caminos, con un crecimiento que rondará el 6,5%. No obstante, el canal de empresas -muy influido por las autocompras de las redes que se contabilizan como otra empresa más- volverá a repetir como principal motor de ventas, seguido del canal de alquiladores. Más preocupante, en opinión de Ancove, serán las compras de particulares cuyo aumento se situará entre el 2% y el 4%, sin contabilizar un posible plan de achatarramiento. En este sentido, Ancove considera imprescindible el lanzamiento de un plan de achatarramiento que tenga como objetivo real el rejuvenecimiento del parque, cuya media de antigüedad se acerca a los 12 años.

Por otro lado, el presidente reitera la necesidad de que las marcas replanteen sus políticas comerciales y reduzcan las peticiones de compras a las redes de unidades, que son difíciles de colocar mientras el mercado no vuelva a dar síntomas de dinamismo. Por último, Elías Iglesias, en nombre de la gran familia de comerciantes que forman Ancove, desea un feliz 2018, “con la confianza de que las tensiones políticas en Cataluña remitan lo que redundará, sin duda, en unas cuentas más saneadas para los comerciantes de esa región”.