En 2020, ocho de cada diez reparaciones se harán en vehículos nuevos o en aquellos que hayan superado la década en circulación, según los datos de Audatex a partir del análisis de más de 4,2 millones de siniestros. En concreto, los vehículos nuevos, a pesar de que sólo representarán el 20% del parque, serán responsables del 50% de las reparaciones, aunque el volumen de operaciones en el taller disminuirá a medida que se democraticen los avances tecnológicos en todos los vehículos.

De acuerdo al análisis de la consultora, dos de cada tres coches sobrepasarán la década de antigüedad dentro de cinco años; sin embargo, sólo una de cada tres reparaciones serán de estos vehículos. En este sentido, el porcentaje de reparaciones de las que serán responsables apenas se incrementará del 31% de 2016 al 33% de 2020.

Por su parte, los coches de entre seis y diez años serán una “rareza” en los talleres en 2020, augura Audatex, ya que apenas supondrán dos de cada diez operaciones. La razón hay que buscarla en el propio parque automovilístico, ya que dentro de cinco años supondrán apenas el 14% de los vehículos.

En cuento a la rentabilidad, la evolución del parque y de las reparaciones de cara a 2020 impactará en las cuentas de resultados del taller, de manera distinta según sea concesionario o multimarca. En la actualidad, el 60% de las reparaciones se realizan en los talleres oficiales en los tres primeros años de vida de un coche, mientras que entre los cuatro y cinco años, el porcentaje se reduce hasta el 45%.

Desde Audatex creen que los talleres multimarca deberán adaptarse e invertir en digitalización para poder competir con el marquista. En palabras de José Luis Gata, responsable del Mercado Posventa, “el nuevo contexto del taller del mañana no sólo afecta al canal, sino al tipo de taller. Así, los de carrocería tendrán que adaptarse a esta nueva realidad, pues los avances tecnológicos de los coches nuevos implicarán menos siniestros, mientras que en los viejos, los más numerosos, lo habitual será, como lo es ya, que si el golpe es muy importante y la reparación supera el valor venal no se repare, y si es leve, tampoco”.