Michelin, en una época en la que los estudios universitarios cuantifican el rendimiento y la productividad generadas con prácticas respetuosas con el suelo, conmemora el décimo aniversario de la tecnología Michelin Ultraflex, una innovación revolucionaria que permite a los neumáticos agrícolas un mayor respeto al suelo gracias a su capacidad para trabajar a baja presión y, por tanto, obtener mejores cosechas.

 

Sin duda, la tecnología Michelin Ultraflex responde a un doble reto: evolucionar al compás de la maquinaria agrícola para mejorar la productividad y proteger los suelos.

La firma francesa propone neumáticos con tecnología Michelin Ultraflex con normas IF y VF e, incluso, a partir de ahora, normas estándar para todo el ciclo de cultivo.

Un estudio reciente evidencia que las mejoras en el rendimiento agrónomo que brinda la tecnología Michelin Ultraflex pueden alcanzar hasta un 4%. En este caso, el retorno de la inversión en neumáticos con esta tecnología puede superar el 24% mediante la mejora del rendimiento de los cultivos generada por la menor compactación del suelo.

Además, la productividad del trabajo mejora gracias a la mayor motricidad al operar a baja presión, mientras soporta más carga y más velocidad.