Con motivo de la celebración del Día Mundial del Reciclaje, el 17 de mayo, TNU (Tratamiento Neumáticos Usados) quiere recordar a la sociedad la importancia del reciclaje, que no es solo responsabilidad de la administración o de las empresas privadas, sino también de toda la sociedad. “Ante la emergencia climática que vivimos es necesario promover una cultura responsable hacia el medio ambiente que se traduzca en respeto por la naturaleza”.

La economía circular es un sistema de aprovechamiento de los recursos donde se apuesta por el reciclaje de los elementos con el fin de reducir el consumo de productos naturales como materia prima. Un neumático fuera de uso abandonado en la naturaleza tarda 1.000 años en desaparecer. “Reciclándolos contribuimos a preservar el medio ambiente, ahorrar energía, optimizar recursos y fomentar este modelo de economía circular más justo con la sociedad y la naturaleza”. En este sentido, TNU quiere recordar los cinco beneficios principales implicados en el reciclaje de los neumáticos fuera de uso:

1. Ahorrar energía, materias primas y emisiones de CO2 al medio ambiente. TNU ha recogido, desde el inicio de su actividad, más de 783.718 toneladas de neumáticos usados, lo que supone el equivalente a dejar de emitir al medio ambiente más de 3.426 millones de toneladas de CO2, ahorrando más de 1.097 millones litros de petróleo y 91.694 millones de litros de agua. Al reciclar los neumáticos, se reduce el trabajo de extracción de materias primas, su elaboración y transporte, lo que conlleva una disminución importante del uso de la energía necesaria para llevar a cabo estos procesos. Al hacer menor consumo de energía, se genera menos CO2 y se reduce el efecto invernadero, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático.

2. Contribuir a la conservación de los bosques. El principal componente del neumático es el caucho, ya sea natural y sintético, siendo casi la mitad de su peso. La fabricación de neumáticos concentra un gran porcentaje de la industria del caucho, constituyendo el 60% de su producción anual. Se podría pensar que al contrario que el caucho sintético, el consumo de caucho natural es inocuo para el medio ambiente, pero esto no es así. El caucho natural se extrae a partir del árbol Hevea Brasiliensis y su explotación intensiva ha favorecido la perdida de biodiversidad y de bosques tropicales. Por este motivo, el caucho natural abarca sólo el 30% del mercado y el resto lo ocupan los cauchos sintéticos. Sin embargo, a pesar de este porcentaje se siguen talando selvas para su producción. Por tanto, haciendo un consumo responsable de este material y su conveniente reutilización y reciclado, se ahorra una cantidad importante de recursos naturales, contribuyendo a conservar los bosques.

3. Fabricar nuevos productos ecológicos. TNU se encarga de gestionar anualmente la recogida de NFU que sus productores adheridos han puesto en el mercado para su posterior tratamiento. Una vez son recogidos, se clasifican entre los que se pueden renovar (proceso de recauchutado) y los que no. En el caso de no poder renovarse, éstos van a plantas de reciclado donde se extraen y separan sus distintos componentes (caucho, fibra textil y acero), que se recuperan para nuevos usos, entre ellos, asfaltado de calles y carreteras, losetas de seguridad y pavimentos para parques infantiles, canchas deportivas, guardarraíles más seguros, césped artificial, techos para viviendas, aislante acústico, Eco-combustible, suelas de zapatos, proyectos de obra civil o metal regenerado.

4. Crear empleo verde y fomentar la economía circular. Reciclar supone preservar el medio ambiente y algo tan importante como ayudar a la creación y al mantenimiento de puestos de trabajo. Desde hace casi una década, el sector del reciclaje ha contribuido a la generación de empleo verde en España. Los puestos de trabajo generados por este sector representan un 17% del empleo en nuestro país y, según previsiones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), esta tendencia aumentará en todo el mundo, con una estimación de 24 millones de empleos verdes en los próximos años. TNU, como entidad responsable de gestionar la recogida y garantizar el adecuado tratamiento de los neumáticos fuera de uso, contribuye a la generación de miles de estos puestos de trabajo, directos e indirectos, fomentando un modelo de economía circular más justo con la sociedad y con la naturaleza.

5. Preservar el medio ambiente y reducir la propagación de enfermedades. Cada año, cerca de mil millones de neumáticos llegan al final de su vida útil en todo el mundo. Su masiva fabricación y la gran dificultad para hacerlos desaparecer supone un gran problema medioambiental. Un neumático necesita mucha energía al ser fabricado y si no es reciclado, provoca una gran contaminación ambiental al degradarse. Si un neumático termina abandonado en la naturaleza, su degradación puede tardar hasta mil años. Esto produce un grave impacto, ya que con el paso del tiempo se produce una degradación química parcial que contamina el suelo. Además, favorece al estancamiento del agua, lo que trae consigo insectos y roedores, y en consecuencia enfermedades. También en muchas ocasiones se queman para disminuir el espacio que ocupan en los vertederos. Este acto provoca problemas aún más graves en el medio ambiente debido a la emisión de gases químicos liberados, entre ellos, ácido sulfúrico.