La multinacional gaditana Carbures y la firma de ingeniería italiana 2elle-engineering han desarrollado llantas de coches de fibra de carbono en un proyecto conjunto.

Se trata de llantas de coche de dos tipos. Las primeras son híbridas, fabricadas en aluminio y fibra de carbono, que suponen una rebaja del peso de las tradicionales en metal del 30%. Las otras, únicamente de fibra de carbono, cuya reducción de peso alcanza el 45%.

 

Las dos empresas se han fijado el reto de fabricar a una velocidad de unas 30.000 unidades al año a partir de 2017, una vez que se pase la fase de pruebas iniciales y la homologación.

Para ello han creado un equipo de trabajo que opera entre España y Alemania, donde 2elle-engineering tiene una sede en la que ya se trabaja en la fabricación de los prototipos, que se están haciendo en la fábrica de Carbures en El Puerto de Santa María (Cádiz).

Según los fabricantes, además de rebajar el peso de la pieza, las llantas de carbono "mejoran el rendimiento dinámico del vehículo, es decir, el comportamiento de la dirección y la suspensión al circular" y optimizan la eficiencia energética del coche porque requieren menos potencia.

"Es la tendencia de la industria: los fabricantes de coches ya han exprimido los motores de combustión para rebajar las emisiones de CO2, les queda trabajar en la estructura del vehículo para rebajar el peso y facilitar el desplazamiento del vehículo con una mayor eficiencia energética", aseguran los responsables de Carbures.