Aunque en España, como regla general, no existe ninguna obligación de cambiar de neumáticos dependiendo de la temporada, Goodyear destaca la necesidad de tener en cuenta que, ante una situación de nieve, es posible que las autoridades de carretera no dejen circular si no se montan los neumáticos adecuados o se llevan cadenas.

Los neumáticos de verano, los que habitualmente montan los turismos en España, empeoran su agarre frente a las temperaturas más bajas. Los neumáticos de invierno están especialmente pensados para aguantar temperaturas por debajo de -7º C. Además, muchos de ellos están especialmente marcados para circular con nieve sin necesidad de cadenas. En este sentido, Goodyear cuenta con la gama UltraGrip Performance, neumáticos de invierno especificados para utilizar en nieve sin cadenas, destacando el último lanzamiento UltraGrip Performance +.

Sin embargo, en España, por sus condiciones de clima cambiante, una de las mejores opciones es montar neumáticos todo tiempo, desarrollados para conseguir la mayor seguridad, agarre en condiciones húmedas y un excelente frenado en condiciones secas para cualquier época del año. En el caso de los modelos Goodyear, también están especificados para usar en condiciones de nieve.

En cuestión de todo tiempo, la compañía ha lanzado este año su nuevo modelo de la familia Vector 4Seasons, el Vector 4Seasons Gen-3, diseñado tanto para turismos como para SUV, que incluye la tecnología Snow Grip, que garantiza un mejor agarre en la nieve. Esta tecnología se combina con Dry Handlingy y Aqua Control, que consigue una mejor frenada en seco y una gran resistencia al aquaplanning.

Para vehículos pesados, los neumáticos 3 Peak Mountain Snow Flake (3PMSF) son el estándar para el invierno en Europa. Se trata una especificación para los neumáticos que garantiza que cumple con las distancias de frenado en invierno y aumenta la seguridad. Los neumáticos Kmax Gen-2 y Fuelmax Gen-2 o Ultra Grip Max de Goodyear están marcados con la certificación 3PMSF. Gracias a su forma avanzada, son resistente al desgarro, astillado y fragmentación, al tiempo que garantiza que el neumático sea bueno para el invierno y proporcione una baja resistencia a la rodadura para reducir la huella de carbono total del vehículo.