Las ventas de vehículos en Argentina se encuentran en pleno retroceso, debido a la subida del 30% de los costes desde octubre y al impuesto sobre los modelos de alta gama, vigente ya en diciembre.

El pasado año, resaltemos, la mitad de los coches se vendieron a créditos, que oscilaban entre el 18-20% anual. Las tasas se han duplicado y ahora es más complicado acceder.

Algunas firmas, tras el parón vacacional, comenzaron ya con suspensiones. Ahora las entregas son a cuentagotas. Otras claman por los vehículos importados retenidos en la aduana de Zárate.

Bajo este contexto, desde la Asociación de Concesionario de Automotores de la República Argentina (Acara) pronostican que en 2014 únicamente se venderán 600.000 vehículos, lo que supondría un desplome del 40% respecto al cerca de un millón alcanzado el pasado año.

En Smata (Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor de la República Argentina) todavía son más pesimistas, pues temen que ni siquiera se lleguen a las 500.000 comercializaciones.