Diferentes colectivos de comerciantes de repuestos y talleres mecánicos de automóviles de Argentina denuncian el incremento de la escasez de repuestos para turismos y vehículos pesados por las trabas a las importaciones y las dificultades para pagarlas en dólares.

 

En los últimos tiempos, acciones tan simples como un cambio de pastillas de frenos, focos o parabrisas se convierte en una odisea para los ciudadanos y los profesionales de talleres mecánicos argentinos, al escasear todo tipo de recambios, con independencia del modelo o marca del vehículo, lamentó el presidente de la Federación de Cámaras de Comerciantes en Repuestos, Ricardo Grosbard.

En palabras de Grosbard, "los autos nuevos son los más afectados", ya que el 80 % de sus piezas son importadas y las concesionarias son las más perjudicas porque "no pueden cumplir las garantías en unos plazos adecuados".

Se trata de recambios y reparaciones que, en muchos casos, "impiden rodar a los vehículos", que quedan parados en los talleres por tiempo indefinido, o suponen un peligro extra para quienes los conducen, ya que se utilizan piezas usadas que pueden llegar a anular otras funciones del turismo.

Advierte asimismo que los recambios que participan directamente de la seguridad del vehículo, como pueden ser los consumibles o el ABS, entre otros, no deben ser reutilizados, debido a que la ley no lo permite.

Además, a juicio de Grosbard, parte de la solución está en "liberalizar las importaciones" o, al menos, regular un importe mínimo de dólares que permita a los propietarios de comercios de repuestos programar mejor la mercancía que reciben y dar una respuesta más concreta a sus clientes.

Recordemos que el Gobierno argentino comenzó a imponer restricciones al comercio en 2011, pero la situación se ha agravado en los últimos meses, ya que algunos proveedores limitaron el suministro de piezas porque en 2015 el Banco Central ha ido entregando "a cuentagotas" los dólares para pagar importaciones.