Las ventas de vehículos en Brasil cayeron 26,5% en el 2015, comparado con el 2014, logrando el peor resultado en ocho años debido a la fuerte crisis política y económica, expuso la Federación de Concesionarios (Fenavre).

De hecho, 2015 fue el tercer año consecutivo de contracción para el sector automoción brasileño, y el más acentuado, con 2,56 millones de unidades matriculadas. Fue, asimismo, la primera vez que la producción quedó por debajo de los tres millones desde 2008.

Ya en 2014 el descenso había sido del 7,15%. "La crisis política ha sido nefasta y provocó una merma en la confianza del consumidor", recalcó el presidente de Fenavre, Alarico Assumpçao.

El directivo señaló también el alza del desempleo, la depreciación del real y la contracción del PIB como factores que afectaron las ventas en 2015 y que desencadenaron el cierre de 1.047 concesionarios y la supresión de 32.000 empleos.

En línea con las predicciones para la economía en general, Fenavre espera una nueva baja de las ventas en 2016, aunque más moderada, en torno al 5,9%, con total estimado de 2,3 millones de unidades.