El leve crecimiento del mercado automoción chino, de un 2,5%, significa una acusada ralentización en el ritmo de ventas experimentado en los últimos años.

China, recordemos, es el primer mercado del mundo y todo hace indicar que se ha estancado, si tenemos en cuenta los resultados registrados hasta el pasado mes de septiembre.

 

Se trata de una evidente deceleración que mucho tendría que ver con las sanciones impuestas por las autoridades del país a algunos importadores por prácticas que vulneran las severas leyes vigentes.

Alrededor de 1.000 empresas relacionadas con la industria automovilística ha sido investigadas según medios oficiales gubernamentales. Algunos grupos extranjeros como Volkswagen, Chrysler o Mercedes-Benz han sido acusados de prácticas monopolísticas.

Asimismo, Faw-Volkswagen Sales Company, la sociedad mixta germano-china, ha sido incluso condenada a pagar una multa de más de treinta millones de euros.

La asociación china de fabricantes de automóviles (Caam) desveló unas ventas en septiembre de 1,98 millones de vehículos. Después de crecer un 6,7% en julio y un 4% en agosto sobre los mismos meses de 2013, este 2,5% de del noveno mes del año sabe a poco.

La deceleración se confirma si se tienen en cuenta las cifras totales en lo que va de ejercicio. En estos nueve meses de 2014 se registraron entre turismos y comerciales 17 millones de matriculaciones. Es evidente no se igualará el crecimiento registrado en 2013, que dio un resultado final de 21,9 millones de unidades vendidas.