Comprar un vehículo nuevo en los concesionarios de Venezuela se ha convertido en 'misión imposible' desde hace dos años, debido a la drástica ralentización de la producción.

Datos de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) indican que entre enero y junio se han fabricado un 36,39% menos de vehículos respecto a 2012. Si se compara únicamente el mes de junio, la producción nacional ha descendido un 45,46%.

El presidente de la Cámara de Concesionarios, José Sanabria, considera que en los últimos cinco años se han dejado de ofrecer 1,2 millones de vehículos por la escasez de divisas y la falta de licencias de importación por parte del gobierno.

Esta complicada situación ha generado, asimismo, una fuerte ola especulativa con los vehículos usados, que se venden a un precio dos o tres veces por encima del concesionario.

La cascada de irregularidades que provoca la escasez de vehículos y la explotación de sus precios conlleva nuevas modalidades de empleo (compraventa de vehículos) o situaciones impensables, como el "pago de rescate" por vehículos robados, una nueva modalidad criminal.

El gobierno intenta calmar la demanda y la distorsión del mercado. A través el programa 'Venezuela Productiva Automotriz', ofrece dos modelos de vehículos (de fabricación china) ensamblados en el país. La iniciativa comenzó con la venta de 2.500 coches a quienes se inscribieron por Internet y ahora hay más de 276.000 inscritos.

Otra vía será la próxima aprobación de la Ley de Regulación de Compra y Venta de Vehículos, con la que espera establecer 'topes' a los precios en los concesionarios y establecer que la reventa no supere en más del 10% el precio del concesionario.