El gobierno venezolano, con el objetivo de incrementar la producción nacional de vehículos, habilitará permisos a concesionarios y fabricantes para que importen automóviles.

En este sentido, el diputado a la Asamblea Nacional por el Partido Socialista Unido de Venezuela, Andrés Eloy Méndez, expuso que la producción de los fabricantes privados y del Estado, de trabajar conjuntamente las 15 plantas existentes, podría alcanzar este año los 200.000 vehículos.

El parlamentario agregó que hasta ahora existen 60.000 cuentas en dólares en Venezuela para la adquisición de vehículos importados. "Todo aquel que abra una por el montante del vehículo que va a importar se le da un permiso para que traiga vehículos directamente, sin problemas", indicó.

Méndez recordó que algunos concesionarios - Ford, Toyota y Chevrolet, entre otros - han autorregulado sus precios. No obstante, el Gobierno tiene la intención de publicar próximamente los precios regulados junto con la Ley para el Cálculo de los Costos, Ganancias Razonables y Precios Justos.

"Ellos se autorregularon y el vehículo más caro, el Tahoe, vale 1.000.000 de bolívares (116.047,78 euros), es decir, lo venden al triple de su valor", recalcó Méndez, antes de señalar que en Venezuela dicen que no hay coches, "pero sí existe una taquilla que opera en los concesionarios, a la que llega con el efectivo e inmediatamente te dan el cupo para el automóvil".

El dirigente matizó entonces que hay una costumbre en algunas persona de la clase media y alta de los vehículos como un 'commodity de inversión' (producto con valor mercantilista y no de uso). "Ellos invierten para revalorizar su dinero en el mercado, creando una sobredemanda".

La prioridad en la entrega de divisas atiende también al sector automoción, pues "si revisas la lista de entrega en Cadivi, de los primeros diez, cinco son fabricantes".

Méndez manifestó seguidamente que uno de los retos de cara al 2014 es acabar con la especulación en el mercado automotriz. "La idea es que no se nos quede ningún vehículo en planta, ni tampoco en los concesionarios".

Para ello, prosiguió, es necesaria la participación de la población en el control de precios y eliminar la práctica de la "taquillita", aunando medidas como la importación por iniciativa privada o del Estado para completar un mercado sano.

"El objetivo es que empecemos a dar confianza un nuevo mercado automoción distinto en Venezuela", concluyó el diputado.