Elige calidad, elige confianza ha recopilado una serie de curiosidades relacionadas con los principales componentes del vehículo, su funcionamiento, historia o factores que afectan a su rendimiento.

- Filtros de habitáculo. En seis minutos como conductor estás expuesto a la misma concentración de polvo y gases nocivos que en 30 minutos como peatón. Cuando circulas en caravana, atascos o túneles, la cantidad de partículas crece aún más, generadas por las emisiones de los coches. El sistema de climatización del vehículo actúa como aspirador y las impulsa directamente hacia nuestros pulmones.

- Aire acondicionado. Con una temperatura superior a 24º C en el interior del vehículo aumentan los errores de conducción y la posibilidad de tener un accidente. Viajar a una temperatura de unos 35º C supone hacerlo con reflejos similares a los que tendríamos tras haber bebido dos cervezas. Por eso, lo más cómodo, rentable y ecológico es mantener el habitáculo a una temperatura de entre 20 y 23º C.

- Iluminación. A 100 km/h tu ángulo de visibilidad es de solo 45 grados. Un campo de visión tan reducido conlleva peligros. Los vehículos y personas que se cruzan en tu camino desde los laterales sólo serán visibles en algunos casos, y con muy poca probabilidad si no hay suficiente luz. Además, por la noche nuestra percepción visual se reduce notablemente: necesitamos estar a tres metros de un objeto que, a la luz del día, podríamos ver a diez metros.

- Freno de disco. Uno de cada cinco coches que circulan por nuestras carreteras tienen los frenos en mal estado. De hecho, estos ocupan el tercer puesto de los fallos más comunes en las revisiones de la ITV. Teniendo en cuenta que a una velocidad de 120 km/h la distancia de frenado puede aumentar hasta en 20 metros, es imprescindible mantenerlos en perfectas condiciones de funcionamiento.

- Amortiguadores. Unos amortiguadores en mal estado aumentan la distancia de frenado hasta en un 35%. Si están desgastados, no estabilizan la carrocería en la frenada, y la inercia provocará que la parte trasera del vehículo se levante, produciendo una disminución de la tracción y el control y ocasionando que la distancia de frenado sea mayor.

- Baterías. En invierno una de cada cuatro averías vienen provocadas por la batería. Las bajas temperaturas disminuyen su capacidad de arranque, y además las necesidades energéticas del motor se multiplican: lunas térmicas, calefacción de los asientos,..., sobre todo en trayectos con paradas intermitentes. Una batería de calidad reduce en más de un 50% las entradas en el taller.

- Rodamientos de rueda. Leonardo da Vinci fue el primero en dibujar una pieza que descubría el principio del rodamiento. Da Vinci se dio cuenta de que la fricción sería menos importante si las bolas no se tocaran, y desarrolló separadores que les permitieran evolucionar libremente. Pero el verdadero cambio histórico del rodamiento se produjo en la Revolución Industrial: influyó en el progreso técnico, el desarrollo de la industria y, en consecuencia, en los modos de vida.

- Escobillas. Dependerá de dónde vivas, pero la media es que el 7% del tiempo de conducción tenemos activadas las escobillas. Hay que tener en cuenta que el 18,4% de los accidentes mortales se producen en condiciones atmosféricas adversas y los días de lluvia el número de colisiones de tráfico aumenta un 15%, por lo que garantizar la visibilidad con unas escobillas de calidad es imprescindible.

- Filtros de motor. Cuando conducimos, nos encontramos con muchos factores que originan partículas dañinas y contaminantes del aire que llega al motor. Las carreteras de Escandinavia y Sur de Europa tienen una concentración notablemente más alta que las de Centroeuropa. Este volumen de partículas se acrecenta en lugares donde se realizan actividades de obras públicas, agricultura y, sobre todo, minería, así como en los atascos.

- Frenos de tambor. Una vez sustituido, para obtener el correcto funcionamiento del sistema de frenado es necesario realizar un rodaje de asentamiento, evitando frenazos bruscos durante los primeros 200-500 km. Además, no acudas a pasar la ITV hasta no llegar a ese rodaje de asentamiento, ya que la falta de adaptación no permite una frenada eficaz y compensada.

- Kit de distribución. Antes de los años 70, la distribución era por cadena o por cascada de engranajes (no por correa) y no requería prácticamente mantenimiento. Disponía de mecánicas más simples cuyas reparaciones eran menos costosas, más accesibles y con menos componentes donde transmitir potencia. Sin embargo, los tensores eran manuales y existía mucho mayor riesgo de error en la instalación.

- Bujías y calentadores. Con unos calentadores originales de calidad se reduce la emisión de gases contaminantes hasta en un 40%, además de consumir menos combustible, reducir el ruido del motor y prolongar la vida de la batería y el motor de arranque.

- Gestión del motor. El sistema de gestión del motor es un mecanismo de precisión que distribuye información a muchos sensores distintos. Gracias al cierre centralizado se ha dejado de montar el bombín en las puertas, ya que casi todos los vehículos cuentan con mando a distancia para activar y desactivar el sistema.

- Sistemas de dirección. El estado de los sistemas de dirección influye directamente con el paralelismo de las ruedas, el desgaste uniforme de los neumáticos o la estabilidad del vehículo, tanto en curva como en frenado.