Ancove (Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos) se congratula de la decisión del Gobierno de prorrogar el Plan Pive 8 hasta julio de 2016, poniendo fin al parón de ventas que se ha producido desde principios de noviembre, después que muchos concesionarios optaran por suspender las operaciones acogidas a las ayudas públicas ante la duda que los modelos entregados a partir del 1 de enero no pudiesen disponer de los fondos amparados por los Presupuestos de 2015.

 

Señalar que el pasado 16 de noviembre Ancove ya denunció que estaba recibiendo numerosas consultas y quejas de los concesionarios asociados sobre el amparo jurídico y económico de los vehículos que se acogiesen a las ayudas del Pive 8 cuyos expedientes no fuesen cerrados antes del 31 de diciembre y solicitó una respuesta rápida por parte del Ejecutivo.

Según fuentes del Ministerio, aunque las partidas presupuestarias no pueden ser prorrogadas de un año a otro por departamentos ministeriales, sí está permitido para organismos como el IDAE (responsable de la gestión de los fondos Pive), solventando así los problemas financieros que abren la puerta a la continuidad de las ayudas el año próximo.

Por ese motivo, el Instituto para el Diversificación y el Ahorro de la Energía deberá emitir en los próximos días la resolución pertinente. No obstante, antes debe aprobarse en el Consejo de Ministros la ampliación del Pive que podría producirse el próximo viernes, 27 de noviembre, o el siguiente, el 4 de diciembre.

"La ampliación de las ayudas al menos durante los primeros meses del año próximo supone una gran alegría para el conjunto de los concesionarios. Da un nuevo respiro, al menos por unos meses, con unas ayudas que no deberían retirarse a la ligera, pues el mercado todavía no está suficientemente maduro como para prescindir de un plan de achatarramiento", opina el presidente de Ancove, Elías Iglesias.

No obstante, Iglesias insiste, una vez más, en la necesidad que las ayudas no se limiten a los vehículos nuevos. "Como ya hemos dicho en anteriores ocasiones, la exclusión de las vehículos de ocasión de menos de dos años es producto de la presión de los fabricantes que no se justifica si realmente se desea reducir los niveles de contaminación y aumentar la seguridad vial en las carreteras españolas".

Hay muchos vehículos de más de diez-quince años que están en activo pero que sus propietarios no pueden afrontar la compra de un vehículo nuevo. Pero sí podrían acceder a unidades de menos de dos años, más asequibles, garantizando la reducción de emisiones y aumentando la seguridad a sus ocupantes y al resto de automovilistas. Como tampoco se entiende, lamenta, que el Gobierna decida, plan tras plan, dejar fuera de las ayudas las motos, cuya edad media supera la de los coches.

Ancove vuelve a insistir, por esa razón, en la necesidad de que el Gobierno se replantee la conveniencia de incluir en las ayudas los VO de menos de dos años y las motocicletas.