José Portilla, director general de Sernauto, y Arancha Mur, directora del Área Económica y Logística de ANFAC, han presentado las principales conclusiones de la Agenda Sectorial de la Industria de Automoción a la consejera de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León, María del Pilar del Olmo, en una reunión en la que también han participado José Rebollo y Ernesto Salas, presidente y vicepresidente del Clúster de Automoción de Castilla y León (Facyl), respectivamente.

La Agenda Sectorial, elaborada por ANFAC, Sernauto y KPMG, es un documento fruto de la colaboración público-privada orientada a la mejora de nuestra competitividad como país, que incluye una hoja de ruta con propuestas específicas para potenciar, aún más, la industria de automoción. En este sentido, se proponen “20 medidas para 2020”, dirigidas a encauzar la industria del futuro a través del incremento de la competitividad. Estas medidas están contempladas dentro de siete líneas de acción prioritarias para esta industria: productividad y flexibilidad; logística; fiscalidad y financiación; I D i; capital humano; internacionalización y regulación.

La consejera manifestó que “la automoción es un sector estratégico para Castilla y León, al que se viene apoyando desde la Junta por su efecto tractor para la economía autonómica y su trascendencia en términos de empleo”. En este sentido, “el Gobierno de la Comunidad ha colaborado en el afianzamiento de los polos industriales vinculados a la producción de vehículos y continuará haciéndolo para incrementar su competitividad de la mano de la innovación y los avances en materia de industria 4.0”.

Por su parte, José Portilla (Sernauto) destacó que “Castilla y León cuenta con una fuerte implantación de fabricantes de equipos y componentes para automoción, generando casi el 10% del empleo en dicha comunidad. De ahí, la importancia de seguir aunando esfuerzos para fomentar el crecimiento y los factores de competitividad de este sector que tanto aporta a la economía y la sociedad española y que encuentra en la Agenda Sectorial de Automoción, que acabamos de presentarle a la consejera, una hoja de ruta imprescindible para afrontar los retos a los que nos enfrentamos en este momento de disrupción tecnológica”.

Para Arancha Mur (ANFAC), “tenemos una industria de la automoción de la que pocos países pueden presumir: somos el segundo fabricante europeo de vehículos y el octavo mundial. Tenemos por delante un tiempo de profundos cambios en el modelo de movilidad y todos juntos, las diferentes administraciones, los agentes sociales y la industria, hemos de empujar en la misma dirección para gestionar esta transformación. Y saber manejarla de forma inteligente para que nos sea rentable tanto en empleos, como en fábricas. Esta transición tiene que estar influida por las adecuadas políticas industriales. Y la Agenda Sectorial de Automoción es una buena guía de lo que esta industria necesita y en la que esta comunidad participa activamente”.

Castilla y León es la comunidad española con un mayor peso de la automoción, tanto en número de fabricantes como en producción, facturación y empleo. Según los últimos datos existentes, las cuatro plantas ensambladoras instaladas en Castilla y León fabricaron más de 582.000 vehículos en 2017, liderando la producción nacional con más del 20% del total. Las cuatro factorías y las aproximadamente 180 empresas de distintos niveles proveedoras de componentes y piezas representan una cuarta parte del PIB industrial de la comunidad y en torno al 50% de todas sus exportaciones. Todo ello genera más de 35.000 empleos directos.

En el conjunto del sector cabe destacar el papel del Clúster de Automoción de Castilla y León que está integrado por 61 empresas y cuatro centros de conocimiento que suman en su conjunto más del 78% de la facturación del sector de automoción de Castilla y León. Facyl se define como un punto de encuentro en el que, respetando escrupulosamente los principios de la libre competencia, se comparte información y se intercambian experiencias para que los procesos productivos de las plantas de Castilla y León sean más eficientes y para mejorar la gestión del conocimiento y del capital humano en las organizaciones de la región.