Arval redujo en más de 27.600 toneladas las emisiones de CO2 en el último año, lo que supone recortar en más de un 6% la huella de carbono derivada de viajes y desplazamientos de los empleados, tal y como recoge su reciente Informe de Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

Así, la compañía de movilidad, que cuenta, entre otras, con la certificación ISO 14001, llevó a cabo en 2016 una intensa labor de concienciación interna para reducir la generación de residuos y potenciar el reciclaje, lo que permitió reducir en un 37,7% el consumo medio de papel por empleado. Esta utilización responsable de los recursos también se trasladó al ámbito energético: en el último ejercicio, teniendo en cuenta las sedes de Madrid y Barcelona, Arval recortó en un 19,5% el consumo medio de electricidad por empleado.

Además de promover el uso de modelos más respetuosos con el entorno, Arval asume el compromiso de formar a los conductores para que lleven a cabo una conducta segura y eficiente al volante, lo que se traduce, a la vez, en una reducción del consumo de combustible y de la siniestralidad.

Este compromiso con la seguridad vial, que queda patente con la ISO 39001, se materializa también en su alianza estratégica con la Universidad Rey Juan Carlos, por la materia “Seguridad Vial” que está presente en el programa académico, y en su estrecha relación con Fundación Mapfre, con la que ha consolidado este concepto dentro de la estrategia corporativa de riesgos laborales gracias a la implantación de planes personalizados de prevención de accidentes de tráfico.

Desde el punto de vista económico, Arval cuenta con una unidad de negocio independiente centrada en el ámbito de la consultoría (Arval Consulting), que desarrolla soluciones a medida para acompañar a las empresas en la consecución de sus objetivos (reducción de costes, aumento de la eficacia, etc.). Por último, Arval desarrolla un activo compromiso social que incluye, entre otras actividades, un extenso programa de apoyo a acciones benéficas y de voluntariado.