El pasado 24 de julio se inició de forma oficial la fabricación en serie de motores eléctricos en Györ, en una nave de 8.500 metros cuadrados con un innovador concepto de ensamblaje modular. La compañía ha invertido una cifra de dos dígitos en millones de euros para preparar la línea de montaje. En la actualidad, trabajan en este nuevo área alrededor de 100 trabajadores, aunque la cifra aumentará hasa los 130 a final de año.

Los primeros motores eléctricos producidos en esta factoría se utilizarán en el Audi e-tron, el primer modelo de Audi de propulsión completamente eléctrica, que se fabricará en la planta de Audi en Bruselas. Para la fabricación de los motores eléctricos, Audi Hungría instaló, en apenas un año, los equipos necesarios para la producción. La capacidad de producción actual es de aproximadamente 400 motores eléctricos al día, y puede incrementarse de forma gradual.

El motor eléctrico fabricado en Györ ofrece numerosas características nuevas. Con el estator -uno de los componentes principales del motor-, el objetivo es bobinar en la carcasa la mayor cantidad de hilo de cobre como sea posible, pues cuanto más compacto sea el devanado, más eficiente es la entrega de potencia. Para ello, Audi Hungría cuenta con un nuevo centro encargado del bobinado y de su inserción en la carcasa. El eje está compuesto de dos elementos de gran tamaño, con la electrónica de potencia integrada en su propio alojamiento, el engranaje y dos palieres que transmiten la potencia a las ruedas. Se fabrican dos sistemas de propulsión, uno por eje, para cada Audi e-tron, modelo que equipa la tracción quattro.

El equipamiento para la producción, los robots y las estaciones de medición y atornillado se establecen en posiciones fijas, pero no están unidas linealmente. En su lugar, los empleados fabrican cada unidad de propulsión en islas de producción independientes, siguiendo un proceso modular. A pesar de contar con una secuencia de ensamblaje predefinida, el sistema modular permite usar rutas ramificadas y liberar espacio en el proceso de producción. Vehículos autónomos, controlados por un sistema IT inteligente, transportan cada módulo a la estación de trabajo correspondiente.

De forma paralela a la línea de producción, Audi Hungría ha instalado tres bancos de pruebas en el departamento de desarrollo de motores, para la realización de ensayos y pruebas de carga continua. Los trabajadores han recibido una formación adicional en el centro tecnológico de producción de motores eléctricos, para convertirse en expertos en esta materia.

La planta de Hungría fabricó 1.965.165 motores el año pasado, así como seis propulsores diferentes de gasolina y tres diésel, con potencias comprendidas entre los 63 kW (86 CV) y 470 kW (639 CV). Aproximadamente, 6.000 empleados fabrican alrededor de 9.000 motores diarios, destinados a las 32 fábricas del Grupo Volkswagen.